El presidente de Naturgy, Fernando Reynés, considera que el Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) ha quedado obsoleto, «incluso la última de las actualizaciones», tras lo ocurrido desde entonces, según ha apuntado este miércoles en su intervención en el XI Foro de Energía de El Economista.
Reynés ha señalado que la transición energética no solo debe gestionarse con objetivos; sino que debe realizarse, sobre todo, con la implementación y asegurando que dicha implementación llega a los objetivos previstos.
El directivo ha señalado que estamos en un país con recursos, talento, capacidad empresarial y financiera, que tiene ambición para aprovechar las oportunidades, pero que para ello hay que funcionar de forma coordinada en varias direcciones.
Reynés ha apuntado que se necesitan «marcos regulatorios más incentivadores y estables, agilizar los procesos administrativos, planificar la nueva complejidad y cómo gestionarla, y por último, adoptar todo esto dentro de un panorama que busca dotar ciertos retos desde una neutralidad tecnológica».
El directivo también ha señalado que los procesos administrativos, el conocido por el término anglosajón ‘permitting’, es «probablemente el cuello de botella más relevante» del sector para invertir, cuando ya se ha decidido hacerlo.
En este sentido, ha señalado, que se si quiere «acelerar el despliegue de infraestructuras y avanzar en programas de inversión, la administración debe acompañarnos en facilitarlo y no en retrasarlo».
Asimismo, ha apuntado que en un mundo sin fronteras para el capital, para que la inversión fluya es necesario generar marcos estables, que sean lo suficientemente incentivadores para tomar decisiones.


