Garza anima a las empresas a «entender lo que está ocurriendo» y llevarlo al «día a día del negocio», en referencia a la IA

Castilla y León 18/05/2026

ICAL

El consultor José Ramón Garza analizó hoy en Arroyo de la Encomienda, cómo se están adaptando las empresas a la inteligencia artificial. Con el título ‘La empresa del futuro’, la charla, auspiciada por la Fundación Schola, plantea una foto de la situación en un escenario en constante mutación, donde “las empresas que no logren ser eficientes en un mercado cada vez más exigente, probablemente acaben desapareciendo”.

La irrupción de esta nueva herramienta está haciendo, apunta Garza, que el listón de los clientes se esté elevando. Así, explica, “van a esperar mejores servicios con precios cada vez más reducidos”. “Si como empresa, no adoptamos esta tecnología, probablemente no vamos a llegar a las exigencias de nuestros clientes”, advierte sobre una herramienta capaz de hacer generar más ingresos a las empresas, a la vez que reduce sus costes.

Consultor de estrategia e inteligencia artificial con una década de experiencia, Garza ha formado a más de 20.000 profesionales en la aplicación práctica de la IA a sus negocios, a través de programas para ThePowerMBA, Nova Talent o UFVm y organizaciones como IMG, Coca-Cola o Naturgy. Profesor asociado en el Grado en Inteligencia Artificial en la Universidad Francisco de Vitoria, explica en declaraciones a Ical que hay dos grandes variables que lo definen todo: la inteligencia d ellos modelos (qué son capaces y no de hacer) y la velocidad a la que sucede todo, con cambios imparables. “Lo primero sería intentar entender todo lo que está ocurriendo, llevarlo a su día a día y a su negocio, y a partir de ahí tratar de implementarlo para sacar el máximo partido de las capacidades que nos da la IA, identificando también los riesgos, que por supuesto también existen”, explica. 

Cuestionado sobre la forma en que la IA está cambiando y redefiniendo la forma de trabajar y de competir de las empresas, señala que “asumimos que la productividad es puramente eficiencia, y cuando hablamos de la IA la relacionamos con hacer las cosas más rápido, pero cuando genera realmente más impacto y más transforma nuestra forma de trabajar o las propias organizaciones es cuando introducimos la variable de la calidad, y empezamos a hablar no solo de eficiencia, sino también de eficacia”.Según explica, “las compañías que están sacando más partido de la IA están redefiniendo su modelo de negocio, sus productos y servicios, y su forma de captar ingresos”. 

De acuerdo con los últimos estudios de McKinsey (una herramienta de planificación estratégica para empresas que permite analizar la evolución de la rentabilidad y la aceptación o atractivo de los productos), las compañías que más valor están sacando de la inteligencia artificial tienen una “visión transformadora” y no se cofnorman con agilizar el procesamiento de una tabla de excel, sino que se plantean “preguntas más elevadas”, como ‘¿por qué nos están contratando nuestros clientes?’ o ‘¿cuál es el valor diferencial que damos?’ para intentar llegar a clientes que anteriormente no alcanzaban.

Una reflexión estratégica

De esa forma, para acelerar un negocio, la clave pasa en su opinión por plantear “una reflexión estratégica” en torno a los productos y servicios que se ofrecen, contando después con un especialista que asesore en torno a los pasos que es preciso dar para integrar la IA en el proceso para conseguir los nuevos fines marcados. “No hay una receta única sobre cómo aplicar la IA a cada empresa. No es difícil de utilizar, porque tras ella están los mejores ingenieros del mundo, pero es imprescindible saber cómo integrarla en tus procesos”, detalla, aclarando que “si por ejemplo no tienes ni idea de marketing digital, no te van a surgir ideas de la nada”.

En cuanto a las principales barreras que peuden surgir en el proceso de adaptación, Garza recalca que la primera tiene que ver con conocer qué es lo que puede y qué no puede hacer la IA, sumada a otras “más culturales”, como el miedo de quien nunca ha probado a usar esa herramiente.

El consultor acalra que las empresas que ya están utilizando de forma activa la IA “están logrando multiplicar resultados” y “son tres veces más propensas a escalar al resto de la organización esa visión transformadora y no simplemente incremental”. En ese sentido, augura que las estructuras organizativas de las grandes compañías se van a transformar, de forma que organizaciones con un perfil tradicionalmente piramidal, van a ver cómo la capa inferior de la estructura se reducirá progresivamente en núemro, a la par que se incrementan las funciones de quienes la integran.

Es por ello, debido a esa reducción en volumen del número de trabajadores, que “va a ser más importante identificar al talento clave y retenerlo”. “Si se reduce esa capa de base, se contrae también el embudo de potenciales líderes del futuro, y entonces va a haber que cuidarlos más”, apunta. Para ello, añade, es imprescindible “identificar cuáles son las habilidades clave que vamos a necesitar y cómo evaluarlas”.

Sobre ello, comenta que en Estados Unidos algunas compañías ya han decidido fichar a perfiles recién salidos del instituto, que han tenido contacto alguno con la universidad, “porque se han dado cuenta del valor de habilidades como la proactividad o la curiosidad, que son fáciles de demostrar en la época de la IA, donde cualquiera puede desarrollar un nuevo proyecto”. “Quizás el título universitario cada vez vaya valiendo menos”, augura.

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