ICAL
La Diputación Provincial de Valladolid, a través diferentes actuaciones y líneas de ayuda, protege a casi un millar de menores de la pobreza infantil. El presidente de la Institución, Conrado Íscar, que hoy realizó un balance de estas políticas sociales, aseguró que “la igualdad de oportunidades debe ser una realidad para todos los niños de la provincia, vivan donde vivan”, a la vez que recalcó que las personas más vulnerables “no están solas” y siempre contarán con el apoyo de la Diputación.
Íscar, que remarcó que la lucha contra la pobreza infantil es una prioridades del equipo de gobierno, recordó que los últimos datos del Consejo Económico y Social de Castilla y León estiman que uno de cada cuatro castellanos y leoneses está en peligro de pobreza, situación que se agudiza en el medio rural y que afecta de forma especial a las mujeres y los niños. Por este motivo, según indicó, la estrategia provincial busca garantizar “una vida digna y de calidad a todos los menores de nuestros municipios”, actuando tanto sobre sus necesidades básicas como sobre los factores sociales que perpetúan las situaciones de vulnerabilidad, informa Ical.
Uno de los ejes principales de esta intervención es el acceso a una alimentación adecuada. “La alimentación es la necesidad más básica y no podemos permitir que ningún menor pase hambre en la provincia”, afirmó el presidente. A través de los convenios que la Diputación mantiene con Cáritas y Cruz Roja, se garantiza la cobertura de menores que dependen de los comedores escolares mediante la entrega de tarjetas monedero durante los periodos vacacionales.
Además, gracias a estos convenios se facilita la adquisición de alimentos a familias en situación de grave vulnerabilidad económica, llegando a decenas de hogares y menores cada año. La Diputación mantiene una aportación estable de 75.000 euros anuales para cada entidad, a la que se han sumado adendas extraordinarias destinadas a atender necesidades urgentes.
A esta línea de apoyo se suma la derivación al Programa de Asistencia Material Básica del Fondo Social Europeo Plus, que permite la concesión de tarjetas canjeables por alimentos y productos de higiene a familias con menores. En este sentido, Íscar ha recordado que, a través de los distintos recursos activados, “989 menores han recibido su comida cada día durante los dos últimos años”.
De manera complementaria, la Diputación mantiene un convenio estable con el Banco de Alimentos de Valladolid para reforzar la distribución de productos básicos en toda la provincia. “Nuestra colaboración económica con el Banco de Alimentos alcanzó los 100.000 euros en 2025 y casi 900 personas se benefician cada año de este programa”, destacó el presidente, subrayando la importancia de esta red solidaria en situaciones de emergencia social.
La Diputación también actúa directamente mediante las Prestaciones de Urgencia Social, que ofrecen una respuesta inmediata a gastos esenciales que las familias no pueden afrontar. En este sentido, Íscar puso el foco en que “en muchos casos se trata de familias con niños que pueden hacer algo tan cotidiano para muchos de nosotros como encender la calefacción en estos días tan fríos”.
El apoyo al entorno familiar constituye otro de los pilares de la estrategia provincial. A través del Programa de Intervención Familiar, profesionales especializadas trabajan en los domicilios con familias que presentan dificultades económicas, educativas, sociales o habitacionales. “No solo damos ayudas, también intervenimos en el hogar para romper el ciclo de la pobreza”, señaló el presidente. Estas intervenciones se realizan de forma intensiva y continuada en los domicilios familiares, abordando de manera integral los factores que influyen en la situación de pobreza infantil.
Asimismo, el Equipo de Inclusión Social (EDIS) desarrolla actuaciones integrales con familias en situación de pobreza o vulnerabilidad económica con el objetivo de evitar la transmisión generacional de la pobreza. Según Íscar, estas intervenciones se centran especialmente “en padres jóvenes para evitar que la pobreza pase de una generación a otra”.
En el ámbito de los servicios básicos, el Servicio de Ayuda a Domicilio para menores se ha consolidado como un recurso esencial para apoyar a familias con graves dificultades. “Es un recurso vital para que el menor permanezca con su familia mientras se fortalecen las capacidades de sus cuidadores”, explicó.
Desahucio
Complementa este apoyo el Servicio Integral de Apoyo a Familias en Riesgo de Desahucio, que desde su creación ha atendido a más de 800 familias, protegiendo la estabilidad del hogar. La Diputación mantiene además convenios con entidades del ámbito socioeducativo como Pajarillos Educa, la Fundación Secretariado Gitano y ACCEM, así como el desarrollo del programa de mentoría social @kompañ-ARTE, que actúa con adolescentes en situación de vulnerabilidad en distintos municipios de la provincia y que se ampliará en 2026. A ello se suma la convocatoria anual de ayudas a entidades del Tercer Sector, dotada con 180.000 euros, que financia proyectos de intervención social dirigidos específicamente a menores y familias en riesgo.
Por último, Íscar también se refirió a los proyectos internacionales de cooperación al desarrollo en los que participa la Diputación y a los que en los dos últimos años se han destinado más de 340.000 euros.
