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La Formación Profesional continúa consolidándose como uno de los principales motores de empleo y competitividad en Castilla y León. La colaboración entre la Consejería de Educación y el Consejo de Cámaras Oficiales de Comercio, Industria y Servicios de Castilla y León permitió que más de 23.400 empresas participaran en iniciativas relacionadas con la FP durante los últimos diez años, fortaleciendo la conexión entre el sistema educativo y el tejido empresarial de la Comunidad.
Así se puso de manifiesto durante la presentación del balance de una década de colaboración entre ambas instituciones, presidido por el presidente del Consejo de Cámaras, Antonio Miguel Méndez Pozo, y la consejera de Educación, María Pardo, quienes coincidieron en destacar que la Formación Profesional se convirtió en una herramienta estratégica tanto para las empresas como para el futuro laboral de los jóvenes.
Durante su intervención, el presidente del Consejo de Cámaras destacó que el trabajo desarrollado durante esta década permitió reforzar la relación entre empresas y centros educativos mediante actuaciones de difusión, asesoramiento, prospección empresarial, acreditación de competencias, formación de tutores y la gestión de la plataforma Cicerón- FCT “La Formación Profesional se está consolidando como una de las principales herramientas para mejorar la competitividad de nuestras empresas, generar oportunidades de empleo y facilitar la incorporación de los jóvenes al mercado laboral”, aseguró.
También explicó que las Cámaras llegaron en estos diez años a 23.468 empresas, con un crecimiento del 18 por ciento en los tres últimos años, mientras que solo durante el periodo más reciente se trabajó directamente con 7.689 empresas para informarles sobre las posibilidades de colaboración con la FP. Méndez subrayó además que la implantación territorial fue equilibrada, aunque Valladolid, Salamanca, Burgos y León “concentran un mayor volumen de actividad debido a su tejido empresarial”.
Más empresas interesadas en formar alumnado
Uno de los datos más destacados del informe es el creciente compromiso del tejido empresarial. Durante el último ejercicio, las Cámaras contactaron con 313 empresas, de las cuales 278 mostraron interés en colaborar con el sistema de Formación Profesional, una labor que permitió detectar 566 puestos potenciales para la realización de prácticas formativas.
El presidente del Consejo destacó especialmente la implicación de las pequeñas empresas. “Cuando acudes a las micropymes enseguida ven el beneficio que puede suponer la Formación Profesional para sus empresas y están muy interesadas en participar”, afirmó.
El informe confirma que cerca del 69 por ciento de las empresas interesadas tienen entre uno y diez trabajadores, lo que demuestra que las micropymes constituyen el principal soporte empresarial de la Formación Profesional en Castilla y León.
El trabajo de prospección empresarial también permitió identificar cuáles son los perfiles profesionales más demandados por las empresas. Las familias con mayor demanda son Administración y Gestión, Actividades Físicas y Deportivas, Servicios Socioculturales y a la Comunidad, Sanidad e Informática y Comunicaciones, lo que, según el informe, refleja la diversidad del tejido productivo regional.
Paralelamente, las Cámaras mantuvieron contacto con 129 centros educativos, identificando 179 necesidades relacionadas con la búsqueda de empresas donde desarrollar las prácticas del alumnado.
Otro de los pilares de esta colaboración es la plataforma Cicerón-FCT, considerada una herramienta estratégica para gestionar las prácticas del alumnado. Durante la última década, más de 41.000 empresas han ofrecido cerca de 297.000 puestos formativos a través de esta plataforma y únicamente en los últimos tres años se incorporaron 4.215 nuevas empresas. “Es una herramienta que está funcionando francamente bien y que está dando grandes resultados”, aseguró Méndez Pozo, quien destacó que “permite conectar de forma eficaz las necesidades de las empresas con los centros educativos”.
Éxito de la Formación Profesional
Por su parte, la consejera de Educación, María Pardo, defendió que los buenos resultados de la Formación Profesional en Castilla y León son consecuencia directa de la colaboración entre la Administración y el tejido empresarial. “Lo que hoy estamos viviendo es una manifestación de la fortaleza de una colaboración que se viene manteniendo en el tiempo. Es una colaboración duradera y tremendamente efectiva”, señaló.
La consejera explicó que el principal objetivo de la Formación Profesional es formar profesionales preparados para responder a las necesidades reales de las empresas. “Nuestro objetivo es servir a las empresas. Las queremos cuidar, las queremos escuchar y lo hacemos a través de las instituciones que mejor conocen sus necesidades”, afirmó.
Pardo aprovechó para hacer balance de la evolución de la Formación Profesional en Castilla y León. En los últimos cuatro años, el número de estudiantes aumentó más de un 23 por ciento pasando de unos 43.000 alumnos a más de 51.000.
Además, la Comunidad cuenta actualmente con alrededor de 1.600 ciclos formativos y unas 165 titulaciones, una oferta que, según explicó la consejera, “continúa adaptándose a las necesidades que trasladan las empresas”.
Uno de los indicadores más relevantes es la inserción laboral. “Hemos conseguido una tasa de empleabilidad superior al 85 por ciento, cercana ya al 86 por ciento”, destacó.
La consejera añadió que la Formación Profesional también contribuye a fijar población en el territorio. “Nueve de cada diez alumnos consiguen trabajar en su provincia de origen, lo que demuestra que la FP también es una herramienta para luchar contra la despoblación”.
Otro de los ámbitos destacados durante la presentación fue la formación de tutores de empresa. Desde 2017, más de 1.700 profesionales pertenecientes a 1.685 empresas participaron en los programas formativos impulsados por las Cámaras, mientras que en los tres últimos años se formaron 461 tutores de 382 empresas.
Asimismo, durante los últimos tres años se informó y asesoró a 748 personas sobre el procedimiento de acreditación de competencias profesionales, contribuyendo a mejorar la empleabilidad tanto de trabajadores como de desempleados.
María Pardo confirmó que el Consejo de Gobierno aprobó ayer una subvención directa al Consejo de Cámaras para continuar desarrollando este trabajo conjunto. “Esa subvención derivará en un convenio de colaboración que permitirá seguir desarrollando esta labor que venís realizando desde hace diez años”, anunció.
Por su parte, Méndez Pozo concluyó defendiendo que la colaboración entre administraciones, empresas y centros educativos seguirá siendo la clave del éxito. “La Formación Profesional es hoy una apuesta de presente y de futuro para Castilla y León. No hablamos de una alternativa educativa, sino de una vía estratégica para mejorar la empleabilidad, aumentar la productividad y reforzar la competitividad de nuestras empresas”, afirmó.
También insistió en que “existe un compromiso real del tejido empresarial con la Formación Profesional” y defendió que “cuando administraciones, empresas, centros educativos y Cámaras trabajamos juntos somos capaces de generar oportunidades, responder a las necesidades del mercado laboral y construir un modelo formativo más eficaz y conectado con la realidad económica”.


