Juanma de Saá / ICAL
El decreto que regula la venta directa y los circuitos cortos de comercialización de productos agroalimentarios en Castilla y León permitirá mejorar la competitividad de las explotaciones agrarias, favorecer las relaciones entre los productores y los consumidores y fomentar el consumo local, tal y como informó la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en funciones, María González Corral, y recogió Ical.
La norma diferencia la venta directa, en la que el productor vende el alimento al consumidor final, y venta en circuito corto, que permite la comercialización a través de un único intermediario, como una tienda minorista, un establecimiento de restauración o un comercio local.
La actividad puede desarrollarse en la propia explotación, mercados y ferias, mediante reparto a domicilio, en establecimientos minoristas e, incluso, a través de plataformas de venta a través de Internet. También se contempla la venta mediante máquinas automáticas instaladas dentro o fuera de la explotación.
“Este decreto permite que los productores y los consumidores tengamos una garantía porque el productor tiene que estar inscrito en este registro, que no supone ningún trámite para él más que la inscripción. No tiene que esperar ninguna resolución por parte de la Junta de Castilla León”, apuntó la consejera.
“Evidentemente, este productor tiene que estar dado de alta en el Registro de Explotaciones Agrarias de Castilla León, lo que implica que cumple con todas las garantías de sanidad animal o vegetal. Por otro lado, este decreto permite comercializar ciertos productos, detallados en el anexo, y pueden ser tanto productos de campo de nuestras explotaciones como productos transformados”, añadió.
María González hizo estas declaraciones en Cuelgamures (Zamora), durante la visita a la explotación del agricultor Gustavo Hernández, en la que informó sobre la puesta en marcha del decreto que regula la venta directa de productos agroalimentarios.
El productor visitado es uno de los primeros inscritos en el registro oficial para vender una parte de su producción directamente al consumidor o a través de un establecimiento de comercio al por menor. “Gustavo nos invita a conocer su explotación y, además, está en capilla. Se casa mañana y ha tenido el buen gesto con todos nosotros de recibirnos en la víspera para poner en valor un producto que él tiene, como es el ajo”, comentó la consejera.
Productos de cercanía
“Queremos hablar de ese ajo y de esa inscripción que ha hecho en el registro de la Junta de Castilla y León, vinculado al Decreto de Venta de Cercanía, que aprobamos a principios de este año, al que ya se han incorporado más de 50 agricultores y ganaderos y que permite al consumidor adquirir productos de cercanía, frescos y de nuestro campo, de nuestros agricultores y ganaderos”, destacó.
La visita contó también con la presencia del delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Zamora, Fernando Prada; la directora general de Industria y Cadena Alimentaria, Cristina Frías, y representantes de las organizaciones profesionales agrarias.
El decreto establece límites máximos de comercialización para garantizar que se trata de un canal complementario ligado a producciones de cercanía. Entre otros ejemplos, podrán comercializarse hasta 30.000 kilos anuales de cereales, 10.000 kilos de legumbres, 30.000 kilos de fruta por especie, 10.000 kilos de hortalizas o 50.000 kilos de patatas.
En el caso de productos transformados, se permite la comercialización de hasta 2.500 kilos anuales de conservas vegetales, mermeladas o productos cárnicos por tipo de producto; hasta 5.000 litros de vino, cerveza, vinagre o licores; o 2.000 kilos de harinas y pastas.
Seguridad y etiquetado
Los productores acogidos a este sistema deberán cumplir las obligaciones generales en materia de seguridad alimentaria, trazabilidad y etiquetado, mantener un registro básico de las operaciones comerciales realizadas y someterse a los controles oficiales establecidos por la Administración.
“Vamos a poder identificar nosotros que el productor cumple con los registros y poner en valor la labor de los agricultores y ganaderos de esas pequeñas explotaciones de Castilla y León. Damos un paso más y esperamos que muchos más agricultores y ganaderos se inscriban en este registro para que podamos adquirir todos estos productos con la máxima garantía y con la máxima frescura”, concluyó González Corral.
