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La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) reclamó hoy al nuevo Gobierno de Castilla y León un cambio de rumbo en las políticas dirigidas al colectivo, tras advertir de que la Comunidad perdió 1.145 trabajadores autónomos en el último año y acumula un descenso de 8.621 afiliados desde 2020, lo que sitúa el número de inscritos en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en 182.557, el nivel más bajo de los últimos seis años.
El presidente nacional de UPTA, Eduardo Abad, presentó en Valladolid un informe sobre la evolución del trabajo autónomo en Castilla y León, en el que alertó de una “desmantelación” del tejido productivo, especialmente en el medio rural, y defendió un paquete de medidas fiscales y de apoyo al emprendimiento para revertir la tendencia.
Entre las principales propuestas de la organización, figuran la implantación de fiscalidad cero para quienes inicien una actividad en municipios de menos de 5.000 habitantes, los incentivos específicos para favorecer el emprendimiento rural y una rebaja de los tres primeros tramos autonómicos del IRPF para los trabajadores por cuenta propia.
