Engel & Völkers detecta un ligero valle en el mercado del alquiler de Madrid: crece la negociación, se alarga el tiempo de la operación y surgen nuevas zonas de interés fuera del centro
Tras varios años de incrementos generalizados en el precio del alquiler en Madrid, Engel & Völkers observa los primeros signos de una posible estabilización del mercado. “Los precios de salida siguen al alza, pero detectamos una menor disposición por parte de los inquilinos a asumir las cifras más elevadas, lo que alarga el proceso de cierre y provoca ajustes a la baja en el precio final”, explica Juan Uribe, Team Leader de Alquiler de Engel & Völkers Madrid.
Este fenómeno se refleja especialmente en inmuebles que superan ciertos umbrales de precio,
donde la demanda empieza a mostrar resistencia. Aunque los precios siguen reflejando aumentos,
en la realidad del mercado se aprecia un creciente número de contraofertas, una caída en la cantidad
de propuestas y una negociación más activa por parte de los arrendatarios.
¿Qué tipo de piso se alquila más rápido?
No hay una zona única con mejor rotación, sino un cruce entre ubicación y precio. Inmuebles de
hasta 3.000 euros al mes en zonas prime como Recoletos, Castellana o Almagro se alquilan
rápidamente, gracias al interés tanto de clientes locales como de expatriados con alto poder
adquisitivo. Pero también destacan “las viviendas bien ubicadas dentro de la M-30 con precios por
debajo de los 1.500 euros, que llegan a cerrarse en menos de 24 horas, especialmente si cuentan
con dos dormitorios y están en buen estado», señala Uribe.
Respecto a la tipología más buscada, predominan los pisos de dos dormitorios con dos baños o
baño más aseo, y una distribución eficiente, algo más valorado por los inquilinos que incluso los
metros cuadrados. La demanda por pisos amueblados continúa en aumento, mientras que la plaza
de garaje pierde relevancia para muchos clientes de Engel & Völkers. Extras como terraza, luz
natural o una reciente reforma son también aspectos muy cotizados, aunque con frecuencia quedan
relegados ante la presión del presupuesto.


