La gestora francesa Amundi se muestra «moderadamente constructiva» (positivo) en activos de riesgo, con una mayor diversificación a todos los niveles y una serie de coberturas estratégicas, como activos alternativos, oro y determinadas divisas.
Según las perspectivas globales de inversión para 2026, la gestora considera que los inversores deberían adoptar una perspectiva global para mitigar la creciente concentración en renta variable y hacer frente a los desequilibrios fiscales de EE.UU.
Amundi va más allá del ‘rally’ (repunte) en la renta variable impulsado por la Inteligencia Artificial (IA) e incluye temáticas defensivas y cíclicas, incluyendo energía eléctrica, computación y materiales necesarios para superar las limitaciones físicas, así como una combinación de temáticas defensivas y cíclicas.
La gestora favorece una mayor asignación a rentas alternativas y coberturas contra la inflación en activos reales, considerando que el crédito privado y las infraestructuras están bien posicionados para beneficiarse de temáticas estructurales como electrificación, relocalización, IA y la sólida demanda de capital privado, particularmente en Europa.
Dentro de su estrategia de diversificación, Amundi cree que en la cartera se debería incluir una exposición más amplia a ‘commodities’ (materias primas y bienes básicos), en particular al oro, y a divisas seleccionadas como el yen, el euro y monedas emergentes que puedan beneficiarse de un dólar más débil, mencionando el real brasileño, el rand sudafricano y las divisas asiáticas.
La gestora cree que el crecimiento de este país debería experimentar una desaceleración leve
El director de Inversiones del grupo Amundi, Vincent Mortier, ha señalado que las carteras deben rebalancearse entre estilos, sectores, tamaños y regiones para mitigar riesgos y aprovechar oportunidades, especialmente en mercados emergentes y activos europeos.
El director de Inversiones de Amundi Iberia, Víctor de la Morena, ve en Europa oportunidades en temas relacionados con el crédito en euros, las infraestructuras y la autonomía estratégica que podrían remodelar el ecosistema financiero europeo y apoyar a una trayectoria más autosuficiente a largo plazo.
En el caso de EE.UU., la gestora cree que el crecimiento de este país debería experimentar una desaceleración leve en los próximos trimestres, antes de repuntar hasta alcanzar el 1,9 % en 2026 y el 2 % en 2027, manteniéndose por debajo de su potencial.
Amundi mantiene una postura neutral sobre renta variable americana, a pesar de la postura procíclica de la Fed, que espera que recorte dos veces los tipos en la primera mitad de 2026, hasta el 3,25%, y que el dólar se debilite, pero el camino no será lineal.
Amundi cree que continuará la tendencia hacia la diversificación
Por otro lado, la gestora considera que los activos de los mercados emergentes ofrecen amplias oportunidades, y creen que Asia seguirá siendo el principal motor de crecimiento a pesar de la moderación del crecimiento en China, mientras que en Lationamérica la convocatoria de elecciones como las generales de Brasil, en octubre del próximo año, podrían dar lugar a administraciones más favorables para los negocios.
En cuanto a la renta fija, Amundi cree que continuará la tendencia hacia la diversificación y presta especial atención a los riesgos derivados de los desequilibrios en EE.UU., apostando por un enfoque táctico en cuanto a la duración y una postura neutral o ligeramente corta en cuanto a los bonos soberanos.
Respecto a los bonos europeos prestan especial atención a los periféricos y los vencimientos cortos, los británicos y el crédito Investment Grade, especialmente en el sector financiero. Además, creen que la inflación persistente exige buscar oportunidades en las obligaciones indexadas.
El crédito de calidad se convierte en una asignación fundamental para los inversores en renta fija que desean diversificarse más allá de los bonos del Tesoro, según Amundi, que muestra cautela al High Yield o alta rentabilidad estadounidense y deuda pública japonesa.


