En el debate creación/destrucción de empleo con la IA, Arun Sai, estratega multiactivos en Pictet AM, sostiene que expandirá la actividad y creará empleo. Pero las empresas tendrán que reconstruir los mecanismos de formación y los Gobiernos diseñar incentivos y políticas públicas hacia la alfabetización en IA.
Señala Sai que pocas cuestiones ocupan más a los inversores que el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el empleo. Se plantea que, en la medida que realiza un número creciente de tareas, la demanda laboral debe inevitablemente disminuir. Pero eso es solo un lado de la ecuación al evaluar su impacto en el empleo, la productividad y el crecimiento.
El estratega multiactivos en Pictet AM, resalta que de igual importancia es la capacidad de la IA para estimular una nueva demanda, expandir mercados, acelerar la innovación, crear nuevos productos y servicios, reducir barreras al emprendimiento y transformar la naturaleza del trabajo, con demanda de mano de obra.Estos efectos secundarios, actualmente infravalorados, han sido centrales para entender cómo se afectó al empleo en las anteriores tecnologías de propósito general.
De manera que las empresas, sectores y economías mejor situados para captar estos efectos pueden generar un valor más sostenido que las centradas únicamente en la reducción de costes laborales.
Ahora bien, apunta Sai, aunque hay evidencias de aumento de productividad a nivel tarea, el rediseño organizativo y cambios en el flujo de trabajo pueden no seguir el ritmo. Una política industrial centrada en la innovación, que incluya mejor acceso al capital, es clave para garantizar que los trabajadores desplazados por la IA puedan crear empresas y aumentar oportunidades de empleo. Es necesario identificar y abordar las barreras para la adopción de la IA, apoyar su difusión entre pymes, regiones rezagadas y en el sector público.
‘Efecto rebote’, según Arun Sai, estratega multiactivos en Pictet AM
Efectivamente, la destrucción de empleo por automatización y aumento de productividad pasa por alto un mecanismo económico importante: el “efecto rebote”, análogo a la paradoja de Jevons, por la que la tecnología, que reduce costes y mejora la calidad, cuando se abarata, como las máquinas de vapor bajaron el coste de la energía mecánica y la electricidad el de la energía distribuida, se consume más, señala el estratega multiactivos en Pictet AM.
Añade que, además, el aumento de la productividad puede redirigir gasto a bienes y servicios complementarios, sosteniendo la demanda laboral incluso con menos trabajadores por unidad de actividad. Efectivamente, los cajeros automáticos automatizaron tareas rutinarias y redujeron las necesidades de personal por sucursal, pero los menores costes operativos apoyaron la expansión de estas y del empleo muchos años. El declive requirió que la banca digital y móvil comenzara a sustituir a la sucursal, en lugar de limitarse a automatizar las tareas.
Efectos modestos en el empleo
En opinión del estratega multiactivos en Pictet AM, de momento las revisiones oficiales, estudios empresariales, experimentos de campo y evidencias del mercado laboral muestran cierta reasignación de mano obra a corto plazo, algunas tareas automatizadas y ocupaciones presionadas, pero con efectos dominantes son relativamente modestos y altamente heterogéneos.
Sai cree que en el caso del mercado laboral estadounidense, aunque esté en modo ‘no contratar y no despedir’, vemos poca evidencia que sugiera que sea resultado de la adopción de la IA. Un estudio de Goldman Sachs concluye que la normalización de excesivas contrataciones post COVID es cuatro veces más importante para explicar la débil contratación tecnológica desde 2022 que efectos relacionados con la IA. Otro estudio muestra que el vínculo aparente entre exposición IA y menor contratación de jóvenes desaparece si se ajusta por el teletrabajo, que empeora en recién graduados frente a personas experimentadas.
Aumentos de productividad
Sin embargo, Sai es partidario de que las empresas que adoptan la IA parecen innovar de forma más eficaz, con productos y servicios económicamente viables para segmentos de clientes poco rentables de atender. Además, al reducirse las barreras de entrada, se facilita la creación con recursos limitados de nuevos negocios. Los estudiantes pueden recibir tutorías personalizadas y la contratación puede cambiar hacia estos alfabetizados en IA.
Hay que tener en cuenta, matiza, que la IA automatiza tareas rutinarias basadas en el conocimiento, permitiendo a los trabajadores orientarse a la creatividad, negociación e interacción con el cliente. Una mayor creación de empresas y dinamismo empresarial pueden llevar a una destrucción creativa schumpeteriana con esteroides -la innovación destruye negocios, productos y modos de trabajo, para crear otros mejores en un proceso que impulsa el crecimiento real de la economía-.
De hecho, el estratega multiactivos en Pictet AM desvela que se observan aumentos de productividad en atención al cliente, desarrollo de software y consultoría. Un experimento de campo con 5.000 desarrolladores de software de diferentes empresas encontró un aumento del 26 % en tareas completadas. En otro estudio, de consultoría, uno de cada 800 trabajadores del conocimiento con acceso a ChatGPT-4 completó tareas 25 % más rápido con una calidad significativamente mayor.
En EE. UU. los establecimientos aumentaron las vacantes relacionadas con IA y redujeron la contratación no relacionada. Además, hay evidencias en EE. UU., coincidiendo con la disponibilidad generalizada de agentes de IA, de aumento de nuevas empresas unipersonales desde principios de 2025. Por su parte el Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que en EE. UU. un aumento del 1 % en la proporción de ofertas de empleo en las nuevas habilidades se asocia a un aumento salarial medio del 2,3 % y de 1,3 % del empleo.
Complementariedad
Ahora bien, apunta Sai, la creación neta de empleo depende de si la IA es propensa a mejorar un trabajador o sustituirlo. Por ejemplo, aunque puede ayudar a los jueces, es poco probable que la sociedad delegue decisiones judiciales en la IA. Sin embargo, Global AI Jobs Barometer 2026, de PWC, destaca que en puestos de nivel inicial más expuestos a IA es siete veces más probable que se requieran habilidades de personas con experiencia. El mayor riesgo de desplazamiento de trabajadores se da en las ocupaciones de alta exposición a la automatización y baja complementariedad con las personas: tareas administrativas y de apoyo, procesamiento de datos y actividades cognitivas rutinarias las codificables.
Un análisis del FMI este 2026, detalla Arun Sai, estratega multiactivos en Pictet AM, muestra niveles de empleo 3,6 % menores tras cinco años en ocupaciones altamente expuestas con margen limitado de complementariedad en regiones con mayor demanda de habilidades de IA. Por su parte la organización Internacional del Trabajo estima en 24 % la exposición global del empleo directamente automatizable con IA generativa, un tercio en economías de altos ingresos, aunque considerando la variabilidad de tareas poco más del 3 % global y aproximadamente el doble en economías de altos ingresos. Sin embargo, curiosamente, por género, los empleos en riesgo de automatización son más del doble entre las mujeres.
Formación y políticas públicas
Ahora bien, cree este experto que la creación neta de empleo depende del rediseño de puestos de trabajo, formación en habilidades, movilidad laboral, si la IA es propensa a mejorar a un trabajador o sustituirlo, la difusión entre las pymes y las políticas públicas.
Las empresas e instituciones, en lugar de centrarse únicamente en eficiencia, tendrán que reconstruir los mecanismos de formación. Por su parte los Gobiernos deben diseñar e implantar incentivos para que las empresas prioricen ampliación sobre automatización y, reconociendo implicaciones sociales y éticas, promuevan la transparencia en el uso de IA.
Se requiere, pues, concluye Sai, una combinación proactiva multifacética de políticas públicas hacia alfabetización en IA, que ya no es un campo especializado. Planes de estudio y métodos de enseñanza deben adaptarse rápidamente, combinando competencias en IA con habilidades humanas complementarias y en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. Más aún, las políticas destinadas a reducir desempleo friccional, como prestaciones sociales y paro condicionados a la recualificación van a ser fundamentales.


