El sindicato Comisiones Obreras ha pedido a los accionistas de Talgo, y en concreto a los dueños de la parte del capital que quiere adquirir el grupo siderúrgico vasco Sidenor, que decidan pronto si se lo venden o no y dejen de «jugar con el futuro» de miles de trabajadores. La llave de la venta la tiene el fondo Trilantic, que ya había pactado con Ganz Mavag una venta a cinco euros la acción con la que estaba de acuerdo la empresa, otros accionistas y a la que se opuso el Ejecutivo de Sánchez. El problema es Sidenor solo quiere pagar cuatro euros por acción, un euro menos, el 20%, que la empresa húngara. Es decir, que si para Ganz Mavag Talgo valía 620 millones, para Sidenor y los Gobiernos central y vasco solo vale 500 millones, 120 millones menos.
En un comunicado enviado este jueves, CCOO de Industria recuerda que «hace semanas» que la opción de compra de una parte del accionariado de Talgo (el 29,9 % que controla el fondo Trilantic), «está encima de la mesa» y añade que el Gobierno central, el Gobierno vasco y «todas las instituciones consultadas» se han mostrado a favor de la operación.
CCOO pretende que los accionistas de Talgo vendan a Sidenor un euro por debajo de la oferta de Ganz Mavag
La venta a Sidenor, que valora la empresa en 500 millones, 120 millones menos que Ganz Mavag, añade el sindicato comunista, podría favorecer que se empiecen a tomar decisiones sobre planes industriales e inversiones que permitan mirar al futuro con seguridad y despejar la incertidumbre en la que una parte de los accionistas de Talgo «tienen a toda la compañía y que empieza a desgastar los ánimos».
CCOO Industria considera que la opción de Sidenor podría hacer que la empresa se ponga a generar ese plan industrial de futuro que reclama el sindicato, frente a otras opciones como la entrada de fondos de inversión extranjeros, que podrían volver a generar dudas sobre la externalización y la continuidad de la capacidad productiva que Talgo tiene en España.
Por todo ello, tras el periodo navideño, el sindicato pedirá reunirse con la dirección de Talgo y con Sidenor, e insistirá en su petición de mantener un encuentro con el Gobierno «a través de los ministerios implicados».


