Cepsa y Bio-Oils inician la construcción de la mayor  planta de biocombustibles 2G del sur de Europa con  una inversión de 1200 millones 

Cepsa y Bio-Oils inician la construcción de la mayor  planta de biocombustibles 2G del sur de Europa con  una inversión de 1200 millones 

23 febrero, 2024
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Actualizado: 23 febrero, 2024 12:03
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Cepsa y Bio-Oils, compañía de biocombustibles de Apical, arrancan la construcción de la mayor  planta de biocombustibles de segunda generación (2G) del sur de Europa. Esta instalación, que  producirá anualmente de manera flexible 500.000 toneladas de combustible sostenible de  aviación (SAF) y diésel renovable (HVO), permitirá a la joint venture formada por ambas  compañías duplicar su capacidad de producción actual. La nueva planta de biocombustibles 2G,  junto con las instalaciones que ya operan Cepsa y Bio-Oils en Huelva, formará el segundo mayor  complejo de combustibles renovables de Europa, con una capacidad de producción total de un  millón de toneladas al año. 

La nueva instalación, cuya puesta en marcha está prevista para 2026, se va a construir en Palos  de la Frontera (Huelva), junto al Parque Energético La Rábida. Su desarrollo supone una inversión  de 1200 millones de euros y la creación de 2000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos,  durante las fases de construcción y operación. 

El inicio de la construcción de este proyecto se ha celebrado hoy en un acto que ha contado con  la participación de Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, Teresa  Ribera, vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico,  Maarten Wetselaar, CEO de Cepsa, Anderson Tanoto, director general de RGE, que gestiona un  grupo de empresas manufactureras basadas en recursos naturales, entre ellas Apical y Bio-Oils,  y Pratheepan Karunagaran, director ejecutivo de Apical. 

Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, ha subrayado: “Andalucía está  lista para convertirse en la gran productora y distribuidora de energías limpias de Europa,  desempeñando un papel clave en el objetivo irrenunciable de la descarbonización del Planeta.  Esta futura planta de biocombustibles de Cepsa es un claro y valioso ejemplo. Un proyecto incluido  en nuestra Unidad Aceleradora de Proyectos, lo que ha permitido tramitarlo en seis meses, un  tiempo mínimo, menos de la mitad de lo que normalmente hubiese tardado”. 

Teresa Ribera, vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto  Demográfico, ha señalado: “Consideramos que no solamente basta con cambiar el color de las  moléculas o los electrones; las industrias que hay detrás, los servicios que hay detrás, son,  precisamente, la gran oportunidad para reindustrializar y modernizar nuestro tejido productivo.  Por eso queremos que la atención a la cadena de valor industrial esté presente en el proceso de  cambio, por eso queremos dedicar más de 750 millones de euros a este programa, de tal manera  que la fabricación de los bienes de equipo que nos permita llegar a buen puerto sean producidos  en España”. 

Maarten Wetselaar ha destacado: “Hoy empezamos a materializar el primer gran hito de la  estrategia Positive Motion con la construcción de nuestra nueva planta de biocombustibles de  segunda generación. Este proyecto estratégico para España y Andalucía nos permitirá ser un  referente europeo en el campo de las moléculas verdes y facilitará la descarbonización inmediata  de sectores no electrificables, como el transporte aéreo. Damos comienzo así a un proceso que  generará empleo de calidad para esta región y que permitirá abrir una nueva etapa de  reindustrialización”. 

Pratheepan Karunagaran, director ejecutivo de Apical, ha señalado: «Se espera que la producción  mundial de SAF se triplique en 2024, en comparación con los niveles de 2023, alcanzando 1,5  millones de toneladas. Sin embargo, la disponibilidad de materias primas sostenibles sigue siendo  un reto para muchos países. A medida que sigamos ampliando la huella y las capacidades globales  de Apical, la disponibilidad de desechos y residuos crecerá a la par, lo que permitirá forjar alianzas  de gran valor añadido para que nuestro flujo de residuos impulse la producción y la adopción del  SAF. Nuestra planta de biocombustibles 2G con Cepsa, que será la mayor instalación de producción de combustible de aviación del sur de Europa, es un excelente ejemplo de cómo los  agentes del sector pueden unirse para fomentar el potencial del SAF y aumentar su adopción de  forma asequible» 

Esta nueva planta, que se construirá con la última tecnología para la producción de combustibles  renovables, tendrá un mínimo impacto ambiental. Gracias al consumo de hidrógeno renovable, electricidad 100% renovable y a diferentes sistemas de recuperación de calor y eficiencia  energética, esta instalación emitirá un 75% menos de CO2 que una planta de biocombustibles  tradicional y está diseñada para lograr las cero emisiones netas en el medio plazo. Asimismo, no  consumirá agua dulce, sino que solo utilizará aguas recuperadas, y sus emisiones hídricas tendrán  un mínimo impacto en el ecosistema, gracias a la potente planta de tratamiento de aguas que  tendrá. Por último, esta instalación será nativa digital e incorporará los últimos avances para la  industria en inteligencia artificial, internet de las cosas (IoT) y análisis de datos. 

Esta instalación habilitará el desarrollo de otros proyectos clave para el reposicionamiento de  España y Andalucía en el panorama energético internacional. Además de SAF y diésel renovable  (HVO), la planta también producirá biogás, materia prima fundamental para la producción de  hidrógeno verde, indispensable para la descarbonización de la industria, como esta misma planta  o el parque energético junto al que se construye, o para la producción de fertilizantes.  Adicionalmente, a partir del tratamiento del biogás, se captura otro producto, CO2 biogénico, 

indispensable para la producción de metanol verde, clave para descarbonizar el transporte  marítimo. Por tanto, este proyecto es una pieza clave en todo el ecosistema del Valle Andaluz del  Hidrógeno Verde que Cepsa está liderando. 

Los primeros trabajos para el desarrollo de estas instalaciones se centrarán en el movimiento de  tierras y mejoras del terreno, la urbanización y la cimentación de la infraestructura, además de  iniciarse la obra marina en el muelle sur del Puerto de Huelva, ya que el proyecto también  contempla del desarrollo de instalaciones auxiliares en el puerto necesarias para su operación. 

La nueva planta se asegurará la mayoría del suministro de materia prima, procedente de residuos  orgánicos como desechos agrícolas o aceites usados de cocina, a través de un acuerdo global y  de largo plazo con Apical, permitiendo abordar uno de los principales desafíos que afronta la  industria: el acceso a la materia prima. Los biocombustibles 2G fomentan la economía circular, al  utilizar para su producción residuos que de otro modo serían desechados o terminarían en  vertederos. 

En comparación con los combustibles tradicionales, los combustibles renovables desarrollados en  este complejo desarrollado por Cepsa y Bio-Oils evitarán la emisión de 3 millones de toneladas  de CO2 anuales, lo que equivale al 4 % de las emisiones del transporte por carretera en España.  

La construcción de esta instalación supondrá la instalación de 590 kilómetros de tuberías (una  distancia superior a la que separa las ciudades de Huelva y Madrid) y 1400 kilómetros de cable  (casi la distancia entre Huelva y París). 

Compromiso con la transición energética 

Los biocombustibles son una solución del presente que permite acelerar la descarbonización del  transporte, que actualmente supone el 15% de las emisiones globales de CO2. Se trata de una  tecnología estratégica para la consecución inmediata de la transición energética que puede llegar  a reducir hasta en un 90% las emisiones de CO2 respecto a los combustibles tradicionales, por lo  que son un elemento clave para impulsar la descarbonización del transporte por tierra, mar y  aire. 

En el marco de su estrategia 2030, Positive Motion, Cepsa está impulsando el desarrollo de un  ecosistema centrado en acelerar su descarbonización y la de sus clientes, mediante la producción de moléculas verdes, principalmente hidrógeno renovable -y sus derivados- y biocombustibles  2G, para convertirse en un referente de la transición energética. 

La creación de uno de los mayores complejos de combustibles renovables de Europa se enmarca  en el objetivo de Cepsa de liderar la producción de biocombustibles 2G en España y Portugal.  Con él, la compañía avanza en su objetivo de contar en esta década con una capacidad de  producción anual de 2,5 millones de toneladas de biocombustibles, de las que 800.000 toneladas  serán de SAF, una cantidad de combustible sostenible de aviación suficiente como para sobrevolar  2000 veces el planeta. Desde 2022 Cepsa produce y comercializa biocombustibles 2G a sus  clientes del sector aéreo, marítimo y terrestre, y el pasado año se convirtió en la primera compañía  en ofrecer SAF de manera permanente en cinco de los principales aeropuertos españoles: Madrid,  Barcelona, Palma de Mallorca, Sevilla y Málaga. Además, la energética también ofrece estos  biocombustibles en 60 puertos españoles.  

Al operar en la vanguardia de la bioeconomía, Apical está bien posicionada para acelerar la  transición energética mediante la adopción de la circularidad como pilar fundamental de su  estrategia de sostenibilidad. Mediante un enfoque basado en la valorización de residuos, la  compañía optimiza su cadena de suministro integrada para acceder a una amplia gama de  desechos y residuos agrícolas y convertirlos en combustibles renovables. 

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