La empresa Citi ha completado la venta de su negocio en Rusia a Renaissance Capital, según recoge un decreto firmado este miércoles por el presidente ruso, Vladímir Putin. Con esta operación, el fondo vinculado al empresario ruso-israelí Mikhail Prokhorov pasa a controlar íntegramente las acciones de la filial, que conservaba únicamente la banca de consumo. Prokhorov, cuya fortuna supera los 10.700 millones de dólares (9.214 millones de euros), fue en su momento candidato a la presidencia rusa en 2011, aunque solo obtuvo alrededor del 8% de los votos.
Hasta ahora, la totalidad del capital de la entidad estaba en manos de la división neerlandesa de Citibank (Citigroup Netherlands). Aunque Citi no siguió el ejemplo de empresas occidentales como Inditex o McDonald’s, que abandonaron rápidamente el país, la firma estadounidense dirigida por Jane Fraser empezó a reducir su presencia tras el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania. Durante los últimos años mantuvo algunas oficinas abiertas, pero sin emitir nuevas tarjetas debido al bloqueo de SWIFT. Finalmente, en octubre cesó por completo sus operaciones. Ya en 2021 el banco había adelantado su intención de desprenderse de su área comercial en Rusia.
Renaissance Capital opera en distintos mercados de la antigua órbita soviética, como Georgia, Kazajistán y Bielorrusia, además de varios países africanos como Nigeria o Ruanda. Tanto la firma como Prokhorov destacan por no figurar en las listas de sanciones de la Unión Europea ni de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos.


