Daniel Lacalle: ‘Es falso que los pactos moderan a Podemos, sucede al contrario’

Daniel Lacalle: ‘Es falso que los pactos moderan a Podemos, sucede al contrario’

14 mayo, 2016
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Actualizado: 14 mayo, 2016 0:00
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Daniel Lacalle ha sido el encargado de clausurar el XTB Trading Day, el mayor evento de trading organizado en España que se ha celebrado durante toda la jornada del viernes en Madrid. 

Para Lacalle, que ha sido entrevistado por Pablo Gil, la situación política actual y el clima de incertidumbre que vivimos en España, tiene dos partes bien diferenciadas: “Por un lado, esta incertidumbre está afectando negativamente a la inversión y está provocando una ralentización de la creación de empleo. Pero por otro lado, los datos de consumo y los de crecimiento todavía son positivos; muestran que la economía sigue creciendo a una tasa interanual cercana al 2,7%”.

Esta incertidumbre política también tiene un origen claro: “proviene fundamentalmente de unas propuestas en el arco parlamentario que lo que quieren es cambiar demasiadas cosas y demasiado radicalmente, y eso imposibilita la decisión de tomar riesgo y de invertir a largo plazo, y más aún de contratar”. Esto tiene un impacto, pero apunta que “lo cierto es que el empleo, tanto de marzo como de abril, han sido mejores de lo esperado, y eso también hay que valorarlo”.

Para el economista, es una buena noticia la convocatoria de elecciones ya que ahora «sabemos a qué atenernos con las coaliciones’ y augura una probable vuelta al bipartidismo, ya que muchos votos que fueron a nuevos partidos fueron por castio de los ciudadanos a PP y PSOE, pero «una cosa es fastidiar y otra my distinta es pgarte un tiro en el pie».

Si Podemos entrara finalmente en un posible gobierno, el panorama económico cambiaría radicalmente. “Es falso que los pactos con Podemos moderen a Podemos; sucede lo contrario, como hemos visto en Madrid, en Barcelona, en Cádiz, en Navarra, en Cantabria… porque no tienen la más mínima contemplación a la hora de entorpecer cosas que otras partes de la coalición más moderadas quieren emprender, como ha sucedido con el alcalde socialista de Valencia. Muy lejos de acomodarse, para ellos parte del éxito político es entorpecer y parar. Solamente se ponen de acuerdo en gastar y en subir impuestos; y a la vez, la amalgama de ideologías introducen muchos más escollos a la inversión y al empleo.

En Europa toda esta situación se ve con enorme preocupación, según Daniel Lacalle, “porque estamos viendo que lo que ha sido un ejemplo en cuanto a salida de la crisis y mejora de la economía, que empezaba a repuntar (aunque le quedaba mucho por hacer), ahora se corre el riesgo de repetir los errores del año 2009; pensar que ya se ha acabado y lo que hay que hacer es aumentar la rigidez, subir los impuestos o aumentar el gasto público, es lanzarnos de nuevo a todos los errores del pasado.

Papel de los bancos centrales

En cuanto al papel de los bancos centrales, Lacalle es un firme defensor de la política de Draghi: “es una política que debería valorarse positivamente, desde el punto de vista de que está dejando en evidencia a todos los que decían que el problema de la UE era un problema de política monetaria; está demostrando con datos que el problema es de reformas estructurales, porque la liquidez está ahí, el apoyo del Banco Central Europeo está ahí, la política expansiva y el compromiso están ahí, el crédito crece, las expectativas de inflación están a la baja… Lo que les está diciendo a los Estados es eso, que lo que hacen falta son reformas estructurales.”

Y en Estados Unidos, lo mismo; “el milagro de Obama no existe, es pura demagogia, porque el problema nunca ha sido de política monetaria”. Los Bancos Centrales han tomado las medidas que podían tomar, pero ahora hace falta que los gobiernos tomen las que les corresponden. “Sin embargo, en vez de para mejorar la renta disponible de las personas, reducir los desequilibrios o aumentar la productividad, hacen todo lo contrario.”

Pero el problema grave lo tenemos en Europa, y para Daniel Lacalle en gran medida es culpa de la radicalización del voto (Grecia, Italia, Francia, Portugal…). “Todo esto parte de la base de que no se puede estar peor y que lo que hay que hacer, en lugar de continuar con las reformas, es volver al proteccionismo, al gasto y al intervencionismo. El riesgo para la UE es que el crecimiento de estos populismos está llegando a todo el arco parlamentario, incluidos los partidos ‘serios’, que se acercan a esas tesis para calmar a sus votantes”.

Lo que va a ocurrir, afirma el analista, es que nos vamos a un shock de deuda terrible, “porque todos hablan de tirar mucho más de gasto público, de aumentar la inversión pública, contratar más funcionarios, etc., basado en la idea de que financiarse al 0,85 % es lo normal… y cuando suban los tipos de interés o el BCE pare su política monetaria simplemente porque se genere un shock político, entonces la prima de riesgo se volverá a disparar.”

En cuanto a los tipos de inter´res negativos Lacalle fue rotundo: «no llevan a los inversores a invertir a largo plazo o a las empresas a hacer contrataciones, sucede lo contrario, los tipos negativos llevan a la prudencia».

Para Lacalle el principal problema de la economía es global: «llevamos una década con un enorme endeudamiento, es un problema de saturación de estímulos». Para el economista, el objetivo está mal planteado ya que se dirige hacia la inflación y el PIB, «aumentar la inflación es un error de libro. No conozco a nadie que salga de un supermercado enfadado porque la carne es más cara», ha ironizado.

A pesar de todo, Lacalle ve solución: “Soy positivo, porque creo que los ciudadanos no son tontos. Llega un momento en el que pueden caer en la trampa del populismo y las soluciones mágicas, pero al final los ciudadanos miran a un lado y miran al otro y ven cómo está Irlanda después de un rescate y como está Grecia después de un rescate; uno crece al cuatro y pico por ciento y crea más empleo que nunca y el otro está al borde del colapso. El ciudadano tendrá que elegir entre Grecia e Irlanda. Y si decide Grecia, la culpa será nuestra, de los españoles, de los que lo aceptamos, nos resignamos… Tenemos que huir de la resignación, hacer mucho más todos  -las familias, las empresas, los medios- por divulgar esos peligros, porque no es verdad que no se pueda empeorar. Se puede empeorar y mucho.”

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