La decisión de prorrogar la central nuclear de Almaraz ha sido celebrada con clamor por la mayoría de los extremeños, desde los trabajadores a los ciudadanos de los puebles colindantes, desde los partidos políticos, excepto los de extrema izquierda hasta los empresarios y sindicatos implicados en la instalación… pero los ecologistas de aquella región española no se rinden y recurren la decisión de la prórroga.
La Asociación Ecologistas Extremadura ha presentado un recurso potestativo de reposición contra la orden del Gobierno central que autoriza la continuidad de las unidades I y II de la Central Nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030 y reclama que Extremadura aproveche su enorme potencial solar.
Para la organización ecologista, esta decisión supone prolongar innecesariamente un modelo energético que debería ser sustituido progresivamente por energías renovables, almacenamiento y generación distribuida.
En su recurso, sostiene que la prórroga contradice el calendario de cierre previsto para Almaraz, que establecía el cese de la Unidad I en noviembre de 2027 y de la Unidad II en octubre de 2028.
Asimismo, denuncia el denominado «efecto tapón» que, a su juicio, puede provocar la permanencia de una gran instalación de generación de base en un sistema eléctrico que necesita incrementar su capacidad para integrar nueva generación renovable.
Reclama también que se valore adecuadamente el incremento de residuos radiactivos y combustible gastado asociado a la prolongación de la actividad de la central y cuestiona que la autorización se haya concedido sin una nueva evaluación ambiental acumulativa de la extensión de su funcionamiento.
«Extremadura tiene una alternativa: aprovechar su sol»
Considera «contradictorio» que la Junta defienda la continuidad de Almaraz mientras no realiza una apuesta suficientemente ambiciosa por instalar energía solar de autoconsumo en los edificios públicos de la Administración autonómica -colegios, residencias, centros sanitarios u oficinas- en la que es «una de las regiones con mayor recurso solar de Europa».
«No basta con anunciar planes: hay que acelerar su ejecución y convertirlos en una realidad visible en toda Extremadura», reclama.
Rebaja a la aportación fiscal de Almaraz
Asimismo, ve «especialmente grave» que al mismo tiempo que se reclama que Extremadura «soporte los costes y riesgos asociados a la continuidad de la central», la Junta haya decidido «reducir progresivamente hasta el 50 % en 2029 el impuesto autonómico sobre las instalaciones que inciden en el medioambiente.
Según dice, con los datos facilitados entonces por la propia Junta, la medida supondría que en 2029 las empresas propietarias «pagarían unos 45,2 millones de euros menos que con la fiscalidad anterior»; en 2025 «la recaudación superaba los 80 millones de euros».
La organización tacha de injustificada esta reducción fiscal cuando la región tiene que «afrontar importantes retos sociales, económicos y ambientales» y estamos hablando de «decenas de millones de euros que podrían destinarse a servicios públicos, transición energética, almacenamiento, autoconsumo y desarrollo económico sostenible».
Sedes sociales fuera de Extremadura
Ecologistas Extremadura pregunta a PP y PSOE «dónde han quedado sus promesas y reivindicaciones» para conseguir que las grandes empresas vinculadas a Almaraz trasladaran sus sedes sociales a Extremadura.
La comunidad, recalca, no debe limitarse a asumir los impactos y riesgos asociados a grandes instalaciones energéticas mientras el mayor valor económico y las decisiones empresariales permanecen fuera de la región.
Llamamiento a los consumidores
La organización hace un llamamiento a los ciudadanos para que envíen recursos contra la prórroga de Almaraz y valoren la posibilidad de contratar su suministro con otras comercializadoras diferentes a las propietarias de la central, como forma de expresar su rechazo a la prolongación de la energía nuclear.
Anima especialmente a los extremeños a apostar por el autoconsumo fotovoltaico y reclama a las administraciones públicas que prioricen el autoconsumo solar, el almacenamiento energético, la eficiencia y las comunidades energéticas, especialmente en edificios públicos.
También que preparen desde ahora una alternativa económica y laboral para Extremadura basada en las energías renovables con medidas correctoras que compensen los impactos y a su vez generen empleo.


