Seat hace diana con el Ateca 2.0 TDI CR 4DRIVE Xcellence

Seat hace diana con el Ateca 2.0 TDI CR 4DRIVE Xcellence

14 octubre, 2016
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Actualizado: 14 octubre, 2016 13:00
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SEAT ha esperado mucho pero al final ha dado en el clavo con la salida del Ateca, su primera incursión en el mundo de los SUV.

La ausencia de un todocamino en SEAT se estaba haciendo notar en un Grupo, Volkswagen, en el que todas las marcas, salvo la española, tenían al menos un modelo de estas características. Por ello, la marca ha diseñado y fabricado un coche que está llamado a jugar un papel importante en la historia del fabricante español.

El Tiguan o el Touareg de Volkswagen, el Q2, Q3, Q5 o Q7 de Audi; y el Yeti -al que se le sumará en el primer trimestre de 2017 el Kodiaq– de Skoda, son un claro ejemplo de que hay que tener un SUV en la gama.

Son los coches de moda, los más demandados y en los que hay que apostar de cara al futuro. Un puesto de conducción alto, una imagen agresiva y la posibilidad de poder salir al campo son los atributos que han convenciendo a miles de personas en todo el mundo.

SEAT puesto en la calle un producto llamado a triunfar, como demuestra el gran número de pedidos acumulados antes de salir a la venta.

Con unas medidas de 4,36 metros de largo, 1,84 de ancho y un 1,61 metros de alto ha logrado hacer un vehículo amplio. Con un conductor de 1,80 metros de altura al volante, el espacio detrás es similar. Sobra espacio para las rodillas y la sensación es de amplitud con un altura interior también a destacar.

El puesto de conducción es cómodo y ergonómico. El salpicadero, con líneas horizontales, está orientado ligeramente hacia el piloto para que pueda disfrutar de la conducción sin distracciones.

Ateca

Ateca

En el cuadro de relojes hay una pequeña pantalla en la que se puede navegar por las distintas funciones del vehículo gracias al volante multifunción. Se pueden consultar los asistentes a la conducción, la navegación, la emisora que se lleva conectada o el ordenador de a bordo.

En la pantalla central táctil de 8 pulgadas se agrupan diferentes funciones: cámara de visión 360º, navegador, conectividad para el teléfono -el emparejamiento por bluetooh no es tan rápido como en otros modelos- Full Link.

Debajo de la pantalla se encuentra el climatizador y un poco más bajas las entradas USB para conectar diferentes dispositivos.

El botón de arranque se encuentra casi al lado de la palanca de cambios (de seis relaciones).

Por detrás de ésta están los mandos para accionar o quitar el freno de mano, el sistema Start&Stop y el mando giratorio Driving Experience que permite acceder a la auténtica joya de la corona en cuanto a materia tecnológica se refiere: el SEAT Drive Profile.

Este sistema permite al conductor elegir entre diferentes modos de conducción: Eco para equilibrar y ajustar el consumo, Normal, Sport (para aprovechar al límite el chasis del Ateca), Individual (se cambian a demanda los diferentes parámetros del vehículo), Nieve (para pavimentos deslizantes) y Offroad (fuera del asfalto). El objetivo es tener opciones para adaptar el coche al firme y al estado anímico del conductor y del pasaje.

Cuando se opta por consumos reducidos la mejor opción es el modo Eco, aunque en Normal tampoco se dispara el gasto. Si el viaje es por un puerto o por una carretera de muchas curvas en la que se quiere disfrutar de una conducción dinámica, la mejor elección es colocar el mando en la posición Sport.

De las otras dos destacar que en el modo Offroad el coche cuenta con control de descenso de pendientes, lo que facilita enormemente las bajadas pronunciadas, en las que lo único que hay que hacer es estar pendiente del freno, por si acaso, porque el sistema de tracción 4×4 (un Haldex 5), lo hace todo él solo.

El consumo en el modo Eco es fácil de mantener en el entorno de los 6 litros y, si se quiere aprovechar otros modos como el Sport, se puede incrementar en otro litro, pero sin que se dispare el gasto.

La marca le ha homologado un consumo medio de 5,1 l/100 km, que con una conducción normal no se antojan muy optimistas, como sucede en otras marcas.

Ateca

Ateca

El interior de la unidad probada -con el acabado Xcellence, el tope de gama- desprende calidad y deportividad. Los asientos van en dos colores (marrón y negro) que le dan un toque exclusivo al automóvil.

Los plásticos blandos y bien ajustados contribuyen a esa sensación refinada que quiere transmitir SEAT con el Ateca, en el que también predominan los acabados metálicos que rematan la consola central o la zona de la palanca de cambios.

El maletero con 485 litros tiene espacio para la rueda de repuesto y es muy aprovechable por sus formas. Además tiene la boca de carga relativamente baja, lo que facilita las operaciones de introducir y sacar el equipaje. En la unidad probada la apertura es eléctrica (509 euros), con lo que hay que calcular la distancia con otros coches, así como la altura del aparcamiento, para evitar golpes.

El Ateca es un coche fácil de conducir que invita a hacer kilómetros sin importar la distancia. El motor que equipa esta versión es el conocido 2.0 TDI de 150 CV, que en la versión 4×4 lleva un depósito de Adblue para reducir las emisiones contaminantes.

La caja de transmisión es manual de 6 velocidades y tiene un comportamiento muy acertado. El cambio de relaciones se hace con rapidez y con fluidez lo que invita a una conducción dinámica.

El comportamiento en recta y en curva es muy similar al de una berlina. Su altura (de 1,60 metros) y anchura (1,80 metros) le alejan de los típicos balanceos de la carrocería de los SUV con un centro de gravedad más alto. A ello contribuye también una suspensión y amortiguación con un esquema firme, que en tierra filtra bien las irregularidades del terreno y en carretera proporciona un alto nivel de confort.

El sistema de frenos también cumple con nota y detiene el coche sin que haya trasvases acusados de peso en paradas de emergencia.

Como vehículo con vocación premium que es el Ateca la lista de opcionales se puede hacer interminable: paquete invierno (asientos delanteros calefactables y lavafaros con eyectores calefactables por 390 euros), asientos de piel (831 euros en marrón y 935 en negro), control de crucero adaptativo hasta 210 km/h (187 euros), asistente de aparcamiento automático (395 euros), calefacción a distancia (987 euros), doble suelo en maletero (140 euros), parabrisas térmico (187 euros) y techo eléctrico panorámico (1.143 euros), entre otros.

En definitiva, SEAT ha hecho un SUV que cumple sobradamente con lo que demandan los clientes de este tipo de vehículos. Es el primero de sus productos con vocación todocamino, al que seguirá otro, el Arona, que tendrá el tamaño de un Ibiza.

 

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