China calificó este miércoles de «positivas» las declaraciones de los gobiernos central y regional españoles sobre el proyecto del fabricante chino SAIC Motor para instalar su primera fábrica europea en Ferrol (noroeste), muy cerca del Arsenal de la Armada Española y que levanta sospechas de seguridad entre los miembros de la marina y dijo haber tomado nota de las mismas.
«China ha tomado nota de las declaraciones positivas realizadas por los gobiernos central y regional españoles», señaló a EFE la Portavocía del Ministerio de Exteriores chino al ser preguntada por la posición de Pekín ante las dudas surgidas en España en torno al proyecto.
La Portavocía no precisó a qué declaraciones se refería, aunque su respuesta llega después de que el Ministerio de Defensa español trasladara a la Xunta de Galicia que no se opondrá al proyecto y emitirá un informe favorable, sujeto a las condiciones necesarias para garantizar la seguridad nacional.
El presidente gallego, Alfonso Rueda, aseguró este miércoles que la ministra de Defensa, Margarita Robles, le comunicó que la postura de su departamento será «favorable», aunque incluirá los condicionantes necesarios para salvaguardar los intereses de la defensa nacional.
La Cancillería agregó que China está dispuesta a «seguir profundizando la cooperación mutuamente beneficiosa con España» y expresó su deseo de que el país europeo proporcione a las empresas chinas «un entorno empresarial justo, equitativo y no discriminatorio».
El Ministerio de Defensa no pone objeciones a que los chinos de Saic se instalen en la proximidad del arsenal militar y a las instalaciones de la empresa pública Navantia en Ferrol
El proyecto había suscitado dudas por la proximidad de los terrenos elegidos al arsenal militar y a las instalaciones de la empresa pública Navantia en Ferrol, circunstancia que llevó a Defensa a evaluar sus posibles implicaciones para la seguridad nacional.
La propuesta contempla instalar la fábrica en antiguos terrenos de la tecnológica Amper, con una inversión estimada de unos 200 millones de euros (unos 230 millones de dólares) y una capacidad prevista de hasta 120.000 vehículos anuales, además de la creación de alrededor de 2.000 empleos directos e indirectos.
De concretarse, sería la primera planta europea de SAIC Motor, grupo estatal con sede en Shanghái y propietario de MG, una de las marcas chinas con mayor presencia en el mercado europeo.
La producción local permitiría además a SAIC esquivar los aranceles adicionales que la Unión Europea aplica desde 2024 a los vehículos eléctricos fabricados en China, que en el caso del grupo alcanzan el 35,3 % y se suman al gravamen general del 10 % para los automóviles importados.


