El consejero delegado de Renault, François Provost, puso este martes presión en la negociación del convenio colectivo con sus empleados en España, que aparece como la clave para la atribución de un vehículo eléctrico para la planta de Palencia. En concreto, Provost ha hecho mención tanto a la necesaria rebaja de costes del 20% como a la reducción del absentismo laboral, muy superior en las plantas españolas frente a las francesas.
«Confío en que todo el equipo en España llegue a un acuerdo entre sindicatos y dirección para conseguir una reducción del 20 % de los costes de fabricación», señaló Provost en su comparecencia ante la prensa durante la presentación de su nuevo plan estratégico para el periodo 2026-2030 en el centro tecnológico que el grupo tiene en Guyancourt, en la región de París.
En respuesta a una pregunta sobre lo que se puede esperar de este plan en España, recordó que «es un país muy importante para el grupo» no sólo como mercado sino por la presencia industrial y por los proveedores que la empresa tiene allí.
También dijo que Renault está preparando la localización de los coches que se van a lanzar en la nueva plataforma de vehículos eléctricos y que la voluntad de la empresa es crecer en España, en particular en Palencia.
Ahí es donde se refirió de forma insistente en que hay que llegar a un compromiso sobre las condiciones laborales y la flexibilidad, y en que «el acuerdo entre sindicatos y dirección es algo importante».
El absentismo en las plantas españolas es muy superior a la que se da en las francesas, denuncia el consejero delegado de Renault, François Provost
La cuestión que más preocupa a la dirección del grupo en esa negociación, con diferencia, es el absentismo, que en las plantas españolas es, por ejemplo, muy superior a la que se da en las francesas, que es hasta ahora donde se ha concentrado esencialmente el ensamblaje de los coches eléctricos.
Durante la presentación de los resultados financieros de 2025 el 19 de febrero, Provost había señalado que había muchas posibilidades de que el grupo francés atribuyera la futura serie de coches eléctricos a la factoría de Palencia.
De ser así, el lanzamiento industrial se haría en el horizonte de 2028. El grupo francés ha hecho hincapié en que eso dependerá de la capacidad de Palencia para ser competitiva en término de costes, continuar con la innovación en los procesos productivos y, sobre todo, del convenio colectivo.
Para Renault, una de las ventajas de la producción en España es la electricidad renovable, que es un activo competitivo dentro de Europa.
