El coste laboral aumentó un 1,8 % en el primer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2024, acumulando así quince trimestres al alza, recogiendo así los aumentos tanto de los salarios como de los otros costes, donde se incluyen las cotizaciones sociales.
Según el índice de coste laboral armonizado (ICLA), que publica este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE), una vez eliminados los efectos estacionales y de calendario la variación anual del coste por hora fue del 3,6 %.
Por componentes y en el índice general, el coste salarial registró un incremento anual del 1,8 %, encadenando también quince trimestres al alza; en tanto que los otros costes aumentaron otro 1,8 % y el coste laboral sin los pagos extraordinarios y atrasos lo hizo un 1,5 %.
Las actividades con las mayores subidas anuales de los costes laborales fueron el suministro de electricidad y gas (5,9 %), y el de agua y residuos (5,1 %); mientras que el mayor descenso se dio en la Administración Pública y Defensa (1,7 %).
Lo mismo ocurre respecto al salario, registrando los aumentos más pronunciados las actividades de suministro agua y residuos (5,9 %), y de suministro electricidad y gas (5,6 %), siendo la Administración Pública la que marcó el mayor descenso (1,6 %).
Estos incrementos recogen parte de la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) del 4,4 % a 1.184 euros brutos mensuales en 14 pagas, que se aprobó en febrero, pero con efectos retroactivos desde enero de 2025.
En tasa trimestral, el coste por hora trabajada aumentó un 0,7 % en términos desestacionalizados, encadenando también 15 trimestres al alza; en tanto que, en la serie original, los costes cayeron un 8,9 %, debido, fundamentalmente, al menor peso de los pagos extraordinarios respecto al último periodo de 2024.


