El consejero vasco de Industria, Mikel Jauregi, ha dado con ‘la tecla’ de lo que le pasa a Tubos Reunidos, una empresas inmersa en un duro ERE en sus plantas de Álava y Vizcaya. Asegura que la situación de Tubos Reunidos es «muy complicada» y que, tras reunirse con diferentes ministerios, todas las partes coinciden en que «hacen falta nuevos socios industriales» pero, para que lleguen, hay que reducir la deuda de la empresa. Quizás para llegar a esa conclusión no hubieran hecho falta la reunión con tantos ministerios a no ser, como ocurrió con Talgo, se recurra otra vez a la Sepi para salvar a la empresa vasca.
En el Parlamento Vasco, Jauregi ha respondido a una pregunta del PNV sobre la viabilidad de Tubos Reunidos, que ha presentado un ERE que afectaría a 301 trabajadores de sus plantas de Amurrio y Trapagaran.
El consejero ha tirado de tópicos políticos cuando una empresa está en dificultades: «Solidaridad y compromiso» con los trabajadores y sus familiares», asegura.
«La situación está muy complicada, las ventas han descendido mucho por los aranceles de Trump, se acumulan las pérdidas y tiene una deuda insostenible», ha resumido el consejero.
Tubos Reunidos perdió 71 millones de euros el año pasado acumulando una deuda de 263 millones
Las pérdidas el año pasado ascendieron a 71 millones de euros y la deuda acumulada es de 263 millones, de los que la mitad los debe a la SEPI por un préstamo de 112 millones que esta realizó a Tubos en el 2021.
El consejero ha explicado que el Gobierno Vasco ya está buscando una solución para Tubos Reunidos, y que él mismo se ha reunido con agentes implicados y con diferentes ministerios: «Todos coincidimos en que hacen falta nuevos socios industriales, que hay que atraer y para hacer esto posible hay que reducir mucho su deuda».
«Nadie vendrá a ayudar a Tubos Reunidos hasta que encontremos una solución al problema de la deuda. Nadie compra un piso con una hipoteca cinco veces mayor que su valor», ha explicado, en referencia a que Tubos Reunidos vale en bolsa unos 45 millones de euros, cinco veces menos que el importe de su deuda.
En este sentido, el consejero ha agradecido la «buena voluntad» que ha mostrado el Gobierno español para buscar una solución singular al problema de su deuda con Tubos Reunidos.
Desde el Gobierno Vasco «vamos a colaborar en la búsqueda de esta solución que exigirá colaboración interministerial y alineamiento con Europa», en referencia a que hay que buscar una fórmula no considerada ayuda de Estado por la Unión Europea.
«Ya tenemos experiencia en buscar fórmulas novedosas para sacar proyectos de país adelante y confío que así lo hagamos también con Tubos Reunidos. Pero hagámoslo con la máxima celeridad y antes de que la situación empeore aún más. Se lo debemos a las personas impactadas por el ERE, al resto de la plantilla y a Aiaraldea», ha concluido.


