Endesa está impulsando un innovador modelo para acelerar la infraestructura de recarga pública: empresas privadas ponen a disposición del público cargadores instalados en sus propias instalaciones. Hoy en día, Endesa cuenta en su app de recarga de vehículo eléctrico con más de 300 puntos de recarga operativos en todo el país de este tipo. Este esquema facilita que negocios con ubicaciones estratégicas y potencia contratada disponible conviertan un coste fijo en una nueva fuente de ingresos, al tiempo que contribuyen a la descarbonización del transporte y dinamizan su entorno.
¿En qué consiste el modelo “anfitrión” de Endesa?
Es un proyecto llave en mano. Endesa diseña, instala y pone en marcha los cargadores, y además opera y mantiene la infraestructura en el tiempo, integrándola en su plataforma de recarga.
Con tecnología adaptada a sus necesidades y a los casos de uso de los usuarios: desde cargas semirrápidas (≈22 kW) hasta ultrarrápidas (≈400 kW), capaces de recuperar hasta el 80% de la batería en minutos en el caso de la ultrarrápida.
Y además, están dentro de la red pública y con experiencia homogénea: los puntos aparecen en la app de Endesa, en el horario que determine el partner y aplican la misma política de precios y experiencia de usuario que el resto de la red pública de la compañía.
Red de acceso público
Actualmente, Endesa ha alcanzado cerca de 7.200 puntos de recarga instalados a cierre de mayo por toda España, lo que supone un crecimiento del 14% respecto al año anterior. En todas las comunidades autónomas y en el 100% de las provincias hay equipos instalados, operativos o en despliegue.
Su compromiso es seguir en facilitar la movilidad eléctrica a todos los usuarios, no solo en las ciudades —con todo tipo de soluciones de carga en parkings, centros comerciales, restaurantes, hoteles u hospitales—, sino también apostando por la recarga pública urbana, periurbana y especialmente por la recarga rápida y ultrarrápida en carretera, clave para que los usuarios puedan viajar largas distancias sin preocupaciones.
A esta red se suman más de 1.300 puntos que ya están instalados y que se encuentran actualmente en tramitación de las autorizaciones administrativas necesarias para su conexión a la red de distribución, fase previa a su puesta en servicio. Además, Endesa cuenta con una cartera de proyectos en distintas fases para instalar en los próximos dos años, lo que le permitirá continuar como uno de los principales operadores de recarga.
El objetivo de la compañía para los próximos años sigue siendo incrementar la red pública acompañando el crecimiento del mercado y dando soluciones allí donde los usuarios las necesiten. Para ello, Endesa continuará instalando cargadores de todas las potencias, con especial foco en la carga rápida y ultrarrápida, ajustándose a los distintos hábitos de uso en cualquier entorno.
Cómo usar los cargadores de Endesa
Para utilizar los cargadores públicos de Endesa, los usuarios solo necesitan descargar la app de recarga de Endesa, disponible para iOS y Android. Desde la app pueden supervisar y gestionar todo el proceso de carga, localizar puntos disponibles con su mapa integrado, planificar rutas, reservar cargadores hasta 15 minutos antes y pagar directamente desde el móvil.
El registro puede hacerse con una cuenta de Facebook, Google o mediante correo electrónico, lo que permite acceder a condiciones económicas ventajosas y configurar una cuenta con preferencias y métodos de pago propios. No obstante, el registro no es obligatorio: se puede usar la app y pagar con tarjeta sin necesidad de crear una cuenta.
Endesa ofrece también una amplia variedad de tarifas adaptadas a los diferentes perfiles de usuario. Para quienes cargan de forma habitual y buscan el mejor precio, existe la tarifa de subscripción “E-Smart”. Y para quienes buscan flexibilidad, está la tarifa de pago por uso “E-Flex”, que permite abonar únicamente la energía consumida. Con estas opciones, cada usuario puede elegir la modalidad que mejor se ajuste a sus necesidades en cada momento.
