El fraude eléctrico detectado por Endesa en los cinco últimos años equivale al consumo anual de más de un millón de hogares, una cifra comparable a la suma de los hogares existentes en dos de las principales ciudades españolas: Barcelona y Sevilla. Este dato evidencia la magnitud de un problema que pone en riesgo la seguridad física de las personas, deteriora la calidad del suministro eléctrico y encarece la factura de todos los consumidores.
Tan sólo en 2025 la filial de redes de Endesa, e-distribución, detectó 72.700 fraudes, la cifra más alta del último lustro y 1.700 casos más que en 2024. Esto supone que el pasado año se desmantelaron una media de 200 fraudes al día, más de ocho cada hora. Entre 2021 y 2025 e-distribución cerró más de 320.000 expedientes por manipulaciones de la red de distribución que permitieron recuperar más de 3.750 GWh.
Más allá de los números, el fraude eléctrico representa un grave peligro para la seguridad de las personas, tanto para el que manipula la instalación eléctrica como para los que le rodean. En los últimos años se han registrado numerosos casos de incendios con origen en un fraude eléctrico, e incluso electrocuciones que han acabado con la vida de personas.
La manipulación de las instalaciones está detrás también de los cortes de suministro en zonas con alta concentración de fraude que perjudican al conjunto de los vecinos provocando un serio deterioro de la calidad de suministro y de la vida ordinaria de muchas familias y negocios.
Plantaciones de marihuana
Uno de los principales causantes de estos problemas son las plantaciones de marihuana instaladas en pisos y naves, que se enganchan a la red de forma ilegal, realizan grandes consumos de electricidad las 24 horas del día y terminan por colapsar la infraestructura eléctrica de la zona. Una plantación indoor promedio consume lo mismo que 80 viviendas y son un problema creciente.
El Informe Europeo sobre Drogas 2025 indica que España acapara el 73 % de todas las incautaciones de plantas de marihuana registradas en la UE, un dato que muestra la dimensión del problema en nuestro país. El cultivo indoor de marihuana, controlado en muchos casos por organizaciones criminales internacionales, según el ministerio del Interior, es especialmente grave en algunas zonas de Cataluña y Andalucía.
Estas organizaciones realizan tendidos de cables de más de un kilómetro, electrifican puertas para evitar el acceso a las plantaciones y llegan incluso a manipular los fusibles de los centros de transformación.
Endesa ha desmantelado la instalación eléctrica que alimentaba alrededor de 10.600 plantaciones de marihuana
En los últimos cinco años, la filial de Redes de Endesa ha desmantelado la instalación eléctrica que alimentaba alrededor de 10.600 plantaciones de marihuana en el interior de edificios, en operaciones en las que acompañaba a las Fuerzas de Seguridad. La energía recuperada en estos fraudes equivale al 26% del robo total de energía contabilizado.
Sólo en 2025 se desmantelaron alrededor de 1.850 instalaciones indoor para el cultivo de cannabis. La energía recuperada en estos fraudes sumó 182,7 millones de KWh.
La proliferación de estas instalaciones destinadas al cultivo de cannabis genera problemas eléctricos continuos al conjunto de vecinos. El refuerzo de la red eléctrica con un aumento de la potencia no resuelve el problema, ya que se utiliza para alimentar nuevas plantaciones. En algunas zonas, la potencia eléctrica disponible multiplica por cinco la contratada legalmente, pero el fraude es de tal magnitud que termina por saturar las instalaciones.
A las incidencias en la red se le suma la inseguridad que sufren los trabajadores, que tienen que estar acompañados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y trabajar con el rostro tapado para evitar su identificación. En los últimos cuatro años, los empleados de la compañía y de las empresas colaboradoras que trabajan sobre el terreno han sufrido un centenar de casos de violencia física. En concreto, se han contabilizado 58 casos de agresiones en 2025, cuando procedían a realizar trabajos para desmantelar fraudes.
Denuncia anónima
Al margen de la colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y el uso de nuevas tecnologías y de la IA para combatir el fraude, las denuncias anónimas son otra vía efectiva para luchar contra este delito. En e-distribución hay varios canales para reportar de forma anónima posibles casos de fraude eléctrico o irregularidades en instalaciones: el teléfono 800 760 220, el buzón de correo [email protected] y el formulario que puede rellenarse a través de la web www.edistribucion.com. Durante 2025, las denuncias ciudadanas derivaron en 22.000 inspecciones que permitieron actuar en cerca de 6.000 suministros con pérdida de energía.
Marco penal y efecto llamada
A pesar del refuerzo continuo de los medios técnicos y humanos desplegados por e-distribución para luchar contra el fraude eléctrico, la existencia de un marco penal comparativamente más laxo en nuestro país para combatir este delito ha tenido un efecto disuasorio muy limitado.
La Fiscalía General del Estado en su Memoria Anual correspondiente a 2025, destacaba que en Alemania, Francia e Italia la defraudación en el suministro eléctrico “comporta penas de prisión, mientras que la mínima severidad de la norma penal española, disponiendo solo multas, es probable que atraiga a nuestro país a tramas organizadas”.
En este sentido, Endesa valora la reciente entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2026, en materia de multirreincidencia, por la que se modifica Código Penal y se incorpora un subtipo agravado para el delito de defraudación de fluido eléctrico en los casos vinculados a cultivos de marihuana. La reforma, que endurece las sanciones y prevé penas de prisión de seis a dieciocho meses o multas de doce a veinticuatro meses, supone un avance respecto del marco anterior para abordar un problema especialmente grave en determinadas zonas de España.
El fraude en datos
- El 52% de la energía defraudada corresponde a industrias, negocios, grandes consumidores y plantaciones de marihuana.
- Sólo el 5% del fraude corresponde a pequeños suministros domésticos con una potencia contratada inferior a los 3 kW.
- Cerca de un 60% de los fraudes procede de enganches directos sin contrato y el 40% restante corresponde a fraudes en suministros con contrato.
- En 2025 se detectaron 8 fraudes a la hora.


