PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Junto a él se sentará en el banquillo un subordinado suyo, José María Gavari, Francisco Correa y José Luis Izquierdo.

Exdirectivo de AENA se enfrenta a 8 años de cárcel por sus negocios con Gürtel

El exdirector de Comunicación de Aena Ángel López de la Mota será juzgado por favorecer a la trama Gürtel con adjudicaciones irregulares de ese ente público a cambio de dinero o viajes, hechos por los que la Fiscalía Anticorrupción pide para él 8 años de cárcel y 10 años de inhabilitación para empleo o cargo público.

Junto a él se sentará en el banquillo un subordinado suyo, José María Gavari (para el que la Fiscalía pide las mismas penas que para su jefe), así como el presunto cerebro de Gürtel, Francisco Correa, y el considerado contable de la red, José Luis Izquierdo, quienes se enfrentan a una petición del fiscal de 10 y 7 años de cárcel, respectivamente.

Así lo ha acordado el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata, tras recibir las peticiones de la Fiscalía y demás acusaciones, en el auto de apertura de juicio oral de esta pieza separada de la causa principal de Gürtel y que trata sobre adjudicaciones de Aena a empresas de la trama por un total de 2,3 millones de euros a cambio de dádivas.

Según lo investigado, a cambio de las adjudicaciones, López de la Mota recibió de Gürtel 67.215 euros en viajes, en la reforma de su casa y en metálico, y Gavari otros 75.690 euros

Por ello, además de las penas de cárcel, Anticorrupción reclama para los cuatro acusados en esta causa multas que ascienden a un total de 254.304 euros en el caso de López de la Mota; 443.512 en el de Gavari; 836.287 en el de Correa y 370.908 en el de Izquierdo.

En su resolución, el juez recuerda los hechos investigados, centrados en las 22 operaciones de los imputados para conseguir adjudicaciones irregulares de AENA al grupo de sociedades de Correa para organizar distintos eventos o participar en ferias a cambio de dádivas o diferentes servicios, como viajes turísticos u obras de reforma en una vivienda entre los años 2000 a 2002.

Los procesados llevaron a cabo esta actividad criminal, según el juez, “con reiteración en la sucesión de actos de planificación y ulterior ejecución de la actividad depredatoria para el interés público” y las adjudicaciones se dieron sin garantizar los principios de publicidad y concurrencia que exige Aena.

Algunas de las irregularidades en los expedientes fueron, por ejemplo, declararlos urgentes sin motivo, tramitarlos de forma inadecuada, con lo que solo concurrían a ellos empresas de Correa o fechas de adjudicación posteriores a la celebración del contrato.

Según el juez, De la Mota (que trabajó en Aena de 2000 a 2004 como director de Comunicación) “actuó decisivamente” para que se adjudicaran a las empresas de Correa los 22 contratos por un total de 2,3 millones de euros, y lo hizo con la ayuda Gavari, que trabajó en el ente de aeropuertos españoles de 2000 a 2010 y desempeñaba labores de contratación.

Ocho de esos contratos fueron adjudicados a la agencia de viajes de Gürtel, Pasadena, otros diez a Special Events y cuatro a la empresa TCM, y consistieron básicamente en la participación de Aena de ferias de distinto tipo.

Es el caso del expositor de Aena en la Feria Internacional de Turismo Fitur en sus ediciones de 2001 y 2001 y en la feria turística ITB de Berlín de 2001, así como la participación de Aena en Expoocio 2002.

Por estas adjudicaciones, De la Mota recibió un total de 67.215 euros, 46.216 de ellos en forma de la reforma de su ático de Villaviciosa de Odón (Madrid) que pagó la red Gürtel, otros 14.998 en viajes y 6.000 más en metálico.

Así, su familia disfrutó de un viaje a Eurodisney que le costó a Pasadena 2.895 euros en abril de 2001, y también un viaje a Menorca en agosto de ese año por 5.462 euros.

La red Gürtel pagó asimismo a De la Mota tres billetes a avión a Fuerteventura en marzo de 2002 por 1.030 euros, el alquiler del coche en la isla por 386 euros y la estancia en un hotel que costó 1.208 euros, según el juez.

Otro viaje que el exdirectivo hizo a costa de dinero de la trama de Correa fue a Chiclana en julio de ese año, donde se alojó en un hotel por el que Pasadena desembolsó 3.294 euros.

En cuanto a Gavari, se le pagaron un total de 75.668 euros, de los cuales cobró 61.354 euros en metálico y otros 14.334 en concepto de billetes de avión, viajes, alquileres de coches y estancias en hoteles.

Al igual que su jefe, Gavari disfrutó de un viaje a Menorca por 5.462 euros, otro a Eurodisney para su familia por 2.895, así como a Tenerife.

Según el juez, Correa -que también está pendiente de juicio por hechos de la primera época de Gürtel (1999-2005) por los que el fiscal le pide más de un siglo de cárcel- consiguió los contratos estableciendo una “relación de confianza” con los dos trabajadores de Aena e Izquierdo fue quien se encargó de controlar y ocultar los pagos hechos a los responsables del ente público, todo ello por encargo del cabecilla de la trama.