Renfe es una empresa pública dependiente de Ministerio de Transportes dirigido por Óscar Puente.

La CNMC exige a Renfe abrir los talleres de La Sagra a Iryo 

La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha requerido a Renfe Mantenimiento, una empresa pública dependiente del Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente, que facilite el acceso de los trenes de Iryo al taller de La Sagra (Toledo) para las operaciones de desmontaje y montaje de bogies (carretones), en los términos previamente negociados por las partes.

La obligación se circunscribe a los 19 trenes objeto de las negociaciones y no obliga a Renfe Mantenimiento a prestar el servicio de mantenimiento de los bogies en el taller Valladolid, al haberse acreditado que Iryo dispone de alternativas para la realización de dichas operaciones, según ha informado en una nota de prensa este martes el organismo regulador del mercado.

Por otro lado, la CNMC ha desestimado la pretensión de Iryo de que se le facilite el acceso a sus instalaciones para la ejecución en auto prestación de todas las operaciones asociadas al resto de los componentes del mantenimiento pesado (R2) de los trenes del operador, pues considera que la oferta de Renfe Mantenimiento no incluyó este elemento.

La CNMC ha resuelto así la denuncia presentada por Iryo en relación con la denegación de acceso de su material rodante a los talleres de mantenimiento pesado de Renfe, una actividad crítica para las empresas ferroviarias, teniendo en cuenta que su no realización en plazo puede comportar la inmovilización de los trenes.

La normativa obliga a los prestadores de servicios de mantenimiento pesado a otorgarlo a todos los operadores de forma transparente y no discriminatoria, una vez que los ofrecen al mercado.

Renfe renunció al contrato con Iryo sin justificación objetiva suficiente

En este caso, la CNMC concluye que Renfe ofertó servicios de mantenimiento pesado al mercado y, tras haber negociado con Iryo durante más de 18 meses, le comunicó que no los prestaría «a solo dos semanas del inicio de las operaciones».

El organismo regulador del mercado ha considerado que la decisión se adoptó «sin justificación objetiva suficiente y sin haber seguido los procedimientos de coordinación y priorización de solicitudes incompatibles».

La retirada de la oferta de Renfe le impediría a Iryo cumplir sus compromisos e impactaría en la pluralidad de la oferta de servicios.

Por ello, ha requerido a Renfe que facilite el acceso de los trenes de Iryo al taller de La Sagra pero solo para las operaciones de desmontaje y montaje de bogies (no para el resto) en los términos previamente negociados y sin perjuicio de que ambas puedan alcanzar una solución alternativa de mutuo acuerdo.

La CNMC había requerido de forma provisional en mayo a Renfe que permitiera a Iryo realizar mantenimiento pesado de sus trenes en el taller de la Sagra para evitar la parálisis inmediata de los trenes mientras se investigaba a fondo el asunto.

Renfe calculaba que esta situación acarrearía para la empresa un impacto de más de 60 millones de euros anuales por la caída de ingresos y consideraba que su obligación de servicio público «solo obliga a dar mantenimiento ligero», un servicio que ya provee a Iryo. 

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