Orange obtuvo un beneficio de 3.555 millones de euros de beneficios en el primer semestre de este año, frente a los 105 millones de euros de pérdidas que había encajado en el mismo periodo de 2025 y mejoró su resultado en el principal indicador de rentabilidad.
En un comunicado publicado este martes, el operador francés de telecomunicaciones, que desde el mes de junio consolida íntegramente en sus cuentas los resultados de su filial española MasOrange y que ahora controla al 100 %, revisa al alza los objetivos financieros que se ha marcado para el conjunto del ejercicio de 2026.
El resultado bruto de explotación después de arrendamientos (ebitdaal), que es un indicador que la empresa utiliza para evaluar su rentabilidad operativa, se incrementó un 5 % en cifras comparables (y un 8 % en datos históricos) hasta 6.128 millones de euros entre enero y junio pasados.
A esa subida del ebitdaal contribuyó en particular su negocio en África y Oriente Medio, con una progresión del 16,1 % hasta 1.762 millones de euros.
El mercado doméstico francés aportó 2.959 millones de euros a ese ebitdaal, con un alza del 2,4 % respecto al primer semestre de 2025.
Orange y el mercado español
España en el mes de junio (el único totalmente integrado en las cuentas) representó 225 millones de euros con una subida del 2,2 %, mientras el resto de Europa supuso 1.046 millones, con una progresión del 6,1 %.
La facturación semestral de Orange aumentó un 3,5 % en cifras comparables (un 5,5 % en datos brutos) hasta 20.948 millones de euros, y de nuevo el negocio en África y Oriente Medio fue el que más participó a ese ascenso (+13,9 % a 4.576 millones).
El endeudamiento de la empresa era a fecha del 30 de junio de 35.700 millones de euros, lo que significa 13.200 millones más que al terminar 2025, lo que se explica esencialmente por la compra del 50 % que no controlaba de MasOrange a Lorca, en una operación que valoraba la filial española en 8.500 millones.
Otra transacción importante en el primer semestre la reflejó el anuncio del 6 de junio pasado de que, junto a sus competidores Bouygues Telecom y Free-Iliad, Orange se va a repartir los activos de SFR, el que hasta ahora era el segundo operador de telecomunicaciones en Francia.
En el caso de Orange, se quedará con alrededor del 27 % de SFR, equivalente a un desembolso de 5.600 millones de euros.
A partir de los resultados obtenidos en África y Oriente Medio, pero también en Europa, y teniendo en cuenta la consolidación de MasOrange, Orange ha decidido incrementar sus objetivos para el conjunto de 2026 y, en particular, espera un incremento del ebitdaal superior al 4 % (hasta ahora la meta era elevarlo en más del 3 %).


