La Asociación de Industrias de la Carne de España (Anice) ha celebrado el paso legislativo de la Eurocámara que limita el uso de términos como «filete», «chuleta», «solomillo» o «bacon» exclusivamente a productos que contengan carne.
A través de un comunicado, la asociación ha reivindicado que «la transparencia empieza por llamar a cada cosa por su nombre».
El pasado martes el Parlamento Europeo avaló el acuerdo sobre una legislación que busca reforzar la posición de los agricultores en la cadena alimentaria e incluyo disposiciones sobre etiquetado que impedirán el uso de términos como «filete» o «bacon» para productos que no contengan carne.
La normativa se enmarca en la revisión del Reglamento de la Organización Común de Mercados para los productos agrícolas.
El texto ha establecido hasta una treintena de denominaciones que quedan reservadas de forma exclusiva a productos de origen animal, incluyendo cortes cárnicos y referencias directas a parte del animal, han indicado.
Desde Anice han recordado que llevan años defendiendo que las denominaciones cárnicas deben reservarse a productos de origen animal «por un principio básico de transparencias».
Porque «las palabras importan y los nombres también, especialmente cuando condicionan las decisiones de compra del consumidor», ha explicado el director general de Anice, Giuseppe Aloisio.
Anice ha señalado que no cuestionan el derecho de las alternativas vegetales a estar en el mercado, si no lo hacen «fagocitando» un terreno que pertenece a la proteína de origen animal y «apropiándose» de términos asociados a productos que, «objetivamente, no son». Incluso esos fabricantes de productos vegetales que imitan a los de carne han llegado a utilizar imágenes de productos con carne para promocionar sus productos simulando que eran vegetales para un mayor impacto visual.


