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Renault también ajustará las emisiones de los motores diésel de vehículos ya vendidos

El fabricante francés Renault anunció hoy que va a realizar una serie de ajustes en los motores diésel de sus coches de la norma Euro 6b, tanto los que se fabricarán en el futuro como los que ya están en servicio, que permitirán reducir a la mitad las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) en condiciones reales.

Esos ajustes que se van a aplicar, según aseguró Renault en un comunicado, no tendrán «impacto perceptible» ni en las prestaciones ni en el consumo de los vehículos, y se harán directamente en las cadenas de montaje donde se fabrican los modelos implicados a partir del mes de julio.

A partir de octubre, los clientes que tengan esos automóviles y que hayan sido fabricados anteriormente, podrán pedir -sin que les cueste nada- que también se les hagan las modificaciones en el motor para reducir las emisiones de NOx cuando pasen por su concesionario.

Los mecanismos en los que se va a intervenir son dos, el primero consiste en ampliar el margen de funcionamiento de los sistemas EGR, que son clave para la disminución del óxido de nitrógeno.

En concreto, los estudios llevados a cabo por el constructor francés desde julio de 2015 han puesto en evidencia que se puede hasta duplicar la temperatura de funcionamiento del EGR sin que se altere la fiabilidad ni la seguridad del motor y del vehículo en su conjunto.

El segundo mecanismo es el reforzamiento del pilotaje del llamado NOx trap, un filtro de las partículas de óxido de nitrógeno que viene en complemento del EGR.

De acuerdo con Renault, se aumentará la frecuencia y la eficacia de las purgas, con «un sistema más ‘robusto’ para tener mejor en cuenta la diversidad de las condiciones de conducción».

Estos ajustes responden al plan que la marca del rombo había dicho en enero que iba a preparar, pocos días después de que se hicieran públicos los resultados de unas pruebas encargadas por el Gobierno francés para medir los niveles de contaminación de los vehículos diésel en condiciones reales de conducción tras el escándalo del fraude de Volkswagen.

Con esos resultados, quedó en evidencia que las emisiones de algunos de sus modelos en carretera son varias veces superiores a las que figuran en el manual de homologación, que resultan de unos test realizados en laboratorio, en condiciones que poco tienen que ver con las del funcionamiento real.

Los servicios antifraude franceses llegaron a abrir una investigación sobre Renault, algunas de cuyas sedes fueron objeto de registros.

Más allá de los ajustes en los motores diésel, Renault anticipó que está desarrollando nuevas tecnologías para preparar la nueva etapa para los modelos Euro 6d, que entrarán en vigor en septiembre de 2017.

En ese plazo está previsto que se empiece a utilizarse una nueva norma sobre la medición de las emisiones, basada en condiciones de uso de los coches próximas a las de un conductor medio. 

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