El consejero delegado de Renault, François Provost, avisó este martes de que tendrá que recortar la producción del grupo en Europa en 300.000 vehículos si Bruselas no flexibiliza los objetivos de emisiones fijados para 2030, en un contexto marcado por la presión competitiva de los fabricantes chinos. Renault tiene una fuerte presencia en España, principalmente en Castilla y León, con plantas en Valladolid y Palencia, aunque también en Sevilla con Refactory, un proyecto de economía circular, remanufactura y gestión de energía verde (transformada tras más de 50 años fabricando cajas de velocidades).
«Estoy preocupado porque si no conseguimos la moratoria de 2030, yo, de aquí a un año, voy a tener que proponer a un consejo de administración eliminar coches y recortar la producción en 300.000 unidades en Europa», declaró Provost en la París Automotive Summit, que reúne a varios de los principales ejecutivos del sector.
El CEO de Renault asegura que la normativa de emisiones 2030 pone en peligro el empleo y la producción de los fabricantes europeos
El CEO de Renault aludió así a la normativa comunitaria que exige que para 2030 las emisiones medias de los coches nuevos vendidos por cada fabricante se reduzcan un 55 % en turismos y un 50 % en furgonetas respecto a los niveles de 2021.
Provost recordó la fuerte competencia de China (calculó que el gigante asiático es entre un 30 y 40 % más competitivo que Europa) y advirtió cómo su cuota de mercado ha pasado en poco tiempo del 4 % al 13 % actualmente.
«Yo llevo diciéndolo dos años porque, evidentemente, si no hay acuerdo (China-UE), habrá una guerra comercial. Pero creo que, de todos modos, Europa no tendrá otra opción: el impacto social será tal que, en algún momento, Europa se verá obligada a reaccionar», expuso.
«No es un acuerdo para cerrar fronteras -agregó-, sino para hacer lo que China hizo tan bien hace 30 años, porque China tenía una ambición industrial y las condiciones eran: ‘No. No pueden meter vehículos importados; no solo tienen que fabricar aquí, sino apoyarse en los proveedores locales, en la cadena de valor y aportar tecnología’. Y eso es justo lo que hay que plantear hoy en día».
Menos vehículos importados que no aportan ningún valor
Provost incidió en que «está claro» que «hay que limitar los flujos de entrada de vehículos importados que no aportan ningún valor añadido para la industria, el empleo y Europa».
La UE y China llegaron el viernes pasado a un entendimiento sobre coches híbridos, que según el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, permitiría evitar la entrada en la UE de «varios millones» de automóviles chinos en un periodo de cuatro años.
Según el documento al que tuvo acceso la agencia Bloomberg, la UE limitará la importación de vehículos híbridos chinos a 350.000 unidades el primer año y esta medida podría entrar en vigor el 1, y a partir del segundo año, esta salvaguardia se incrementará a un ritmo del 6 % anual.


