Moeve ha celebrado este jueves una jornada dedicada a la sostenibilidad y la reputación, dos conceptos que, según la compañía, constituyen “pilares esenciales para el futuro de cualquier proyecto empresarial”. Juan Llobell, Director de Corporate Affairs Moeve, ha advertido que “la licencia social no es una pose, es un tema estratégico, central y permanente. Cuesta mucho ganarla, a veces décadas, y puede perderse en un abrir y cerrar de ojos”. Ha subrayado, además, la importancia de que ninguna organización le de la espalda a la realidad social, porque, tal y como explica “nada se puede hacer con la desconfianza y para ganar confianza hay que actuar de acuerdo con los valores y el propósito, siendo transparentes y honestos”.

Papel de la sociedad en el siglo XXI
El encuentro ha abierto un espacio de reflexión sobre el papel de la sociedad en el poder del siglo XXI. Uno de los principales objetivos globales hoy en día es la sostenibilidad, un propósito para el cual tenemos que remar en una misma dirección. Sobre este tema, Nacho Corredor, socio fundador de BeBartlet, ha señalado que “la sostenibilidad ecológica es una de las acciones que más actores requieren, entre ellos, la fuerza de la sociedad”, es por ello que la importancia de la reputación es clave en cualquier proyecto. En la misma línea, su socio, Adrián Jofré, ha destacado la importancia de lo que ocurre en el entorno.
“En el siglo XXI, la capacidad de maniobrar de una empresa depende de lo que ocurre fuera de la organización. La población es un actor con capacidad real de cambio” afirmó. Además, ambos han coincidido en que la confianza se construye acortando distancias entre empresas, instituciones y ciudadanía, y que la clave pasa por generar espacios de consenso que permitan un diálogo abierto.

¿Cómo la licencia social y su relación con la reputación?
El debate también ha abordado cómo se entiende hoy la licencia social y su relación con la reputación. Para Felisa Martín, directora de Comunicación, Relaciones Institucionales y con Inversores de Enagás, “son dos caras de la misma moneda. No se puede ver dónde empieza una y acaba la otra. Son el termómetro de ver si un proyecto es viable o no”. Sin embargo, la importancia de la población es notoria y para ello, Enrique Rodríguez, director de Comunicación Externa y Reputación de Moeve, ha propuesto incluso modificar el término, ya que “No lo llamaría licencia, porqué licencia implica un permiso, y esto es más un acuerdo, un consenso mutuo.
Las empresas también tienen que ser analizadas desde la perspectiva de cuánta confianza emiten a la sociedad”. La confianza es un valor para la empresa, muy difícil de conseguir y de afianzar, sin embargo, se puede perder de un día para otro. Para afrontar esta cuestión, Silvia Agulló, directora de Sostenibilidad y Riesgos de Reputación de DKV, explicó que “hay que ganárselo cada día, no solo contando, sino demostrando hechos”.

Función de la sostenibilidad, la reputación y la confianza social
La sostenibilidad, la reputación y la confianza social son factores interdependientes y determinantes para la viabilidad de los proyectos en el siglo XXI, tanto por parte de empresas, como de instituciones públicas. Para ello, Manuel Larrasa, Secretario General de la Junta de Andalucía, ha indicado que la clave es generar un “win to win” con el territorio al que te estás dirigiendo. Ahora, Moeve está en transformación, en camino hacia un modelo más sostenible. Es una tarea que solo será posible mediante la confianza y la reputación, dos factores, que además de ser requisitos son también oportunidades para construir proyectos con impacto positivo y respaldo social.


