El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha subrayado que no se puede especular ni utilizar la tragedia ferroviaria de Adamuz para «crispar» y que una vez que se sepan las causas del accidente, «si fuera necesario y procedente», se hará «justicia». Todo apunta a que el accidente se debió a la rotura de una vía o de su soldadura, una infraestructura que depende de Adif, el gestor público bajo responsabilidad del Ministro de Transportes, Óscar Puente.
Pese a los 46 fallecidos en el accidente del Alvia e Iryo en Adamuz no ha habido ni un solo cese ni dimisión, mientras en Cataluña, con un muerto y retrasos en Rodalies, el Gobierno cesó a un directivo de Renfe a otro de Adif y nombró presidente de Rodalies a Òscar Playà, el elegido por la Generalitat para la nueva empresa de Cercanías en esa autonomía tras la cesión del servicio por parte de Renfe.
«El Estado en su conjunto está haciendo y hará todo lo que esté en nuestra mano para acompañar (a las víctimas), para ayudarlas y para establecer las causas del accidente y, si fuera necesario y procedente, hacer justicia», ha indicado en su comparecencia en el Congreso de los Diputados.
En este sentido, ha subrayado que se va a investigar con rigor este accidente, que se ha cobrado la vida de 46 personas, y ha añadido que una vez que se sepa qué falló exactamente, se pondrán en marcha las medidas necesarias para que este tipo de tragedias no vuelvan a suceder.
Mientras tanto, ha añadido, el Ejecutivo «lo que no puede hacer es especular, ni desinformar ni usar» esta tragedia «para crispar».
Sánchez, tras Adamuz y Gelida y el caos en la red: el sistema ferroviario español ‘es de los mejores del mundo’
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este miércoles la seguridad del sistema ferroviario español, que aunque «no es perfecto», es de los «mejores del mundo». Esas declaraciones llegan después del accidente de trenes en Adamuz, Córdoba, que dejó 46 muertos, o el de Gelida, Barcelona, donde murió el maquinista del tren, y del casos que vive la red ferroviaria, ya sea AVE, larga distancia, media distancia o Cercanías, con suspensión de trenes, retrasos diarios o limitaciones de velocidad en las vías que no aguantan el paso de los convoys a su velocidad normal.
En su comparecencia en el Congreso de los Diputados, Sánchez se ha referido al sistema ferroviario español, tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona) y ha pedido «no desinformar y generar miedo» diciendo que éste es «decadente o inseguro»: porque «sencillamente no es cierto».
«El sistema ferroviario español no es perfecto, eso es evidente, y tiene carencias significativas», ha apuntado el presidente al referirse «especialmente» a «algunos territorios» éste donde sufre incidencias.
Sánchez ha reconocido que «hay mucho trabajo por hacer y mucho por mejorar», pero a pesar de «los problemas», es «uno de los mejores del mundo», ha afirmado el presidente del Gobierno, refiriéndose, entre otros, a un informe de la Comisión Europea que así lo avala, aunque no ha dicho de fecha es ese informe.
Sánchez promete hacer «justicia» tras el accidente de Adamuz que dejó 46 muertos por la rotura o soldadura de la vía si ‘procede’
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha subrayado que no se puede especular ni utilizar la tragedia ferroviaria de Adamuz para «crispar» y que una vez que se sepan las causas del accidente, «si fuera necesario y procedente», se hará «justicia». Todo apunta a que el accidente se debió a la rotura de una vía o de su soldadura, una infraestructura que depende de Adif, el gestor público bajo responsabilidad del Ministro de Transportes, Óscar Puente.
«El Estado en su conjunto está haciendo y hará todo lo que esté en nuestra mano para acompañar (a las víctimas), para ayudarlas y para establecer las causas del accidente y, si fuera necesario y procedente, hacer justicia», ha indicado en su comparecencia en el Congreso de los Diputados.
En este sentido, ha subrayado que se va a investigar con rigor este accidente, que se ha cobrado la vida de 46 personas, y ha añadido que una vez que se sepa qué falló exactamente, se pondrán en marcha las medidas necesarias para que este tipo de tragedias no vuelvan a suceder.
Mientras tanto, ha añadido, el Ejecutivo «lo que no puede hacer es especular, ni desinformar ni usar» esta tragedia «para crispar».
Feijóo acusa a Sánchez de jugar a la ruleta con la seguridad y no respetar a las víctimas
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de jugar a la «ruleta rusa» con la seguridad de los viajeros de tren y de faltarle al respeto a las víctimas del accidente de Adamuz (Córdoba), que acabó con la vida de 46 personas.
En su intervención en el Congreso, después de Sánchez, Feijóo ha dicho que este era «un accidente evitable, no una catástrofe imprevisible», y que Sánchez debería haber llegado al Congreso «a pedir perdón y asumir las consecuencias».
Sin embargo, ha añadido, el presidente no les ha tenido a las víctimas el «respeto» que merecen al definir lo sucedido en Adamuz como «una anomalía a la que debemos de acostumbrarnos» y que ha disminuido el 11 % de los accidentes.
Sánchez, ha afirmado, no ha asumido un solo error y ha venido al Congreso «a mentir».
«Hay que estar hecho de otra pasta para hacer este cajón de sastre y que no se le revuelvan las tripas», ha agregado Feijóo, quien le ha advertido de que encargue a sus abogados que examinen «diez consideraciones incumplidas» y que a su Gobierno se le «sentará en el banquillo» por esto.
Abascal dice que Adamuz fue un crimen y espera que Sánchez responda ante los tribunales
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha advertido este miércoles de que la tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba) «fue un crimen, no solo un accidente», del que espera que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, responda ante los tribunales.
Abascal ha hecho esta advertencia durante la comparecencia de Sánchez en el Congreso sobre el accidente de Adamuz (Córdoba) del pasado 18 de enero, en el que fallecieron 46 personas.
Según el presidente de Vox, ninguno de los fallecidos y heridos en el siniestro merecía un Gobierno como el de Sánchez, a quien ha acusado de utilizar la tragedia para hacer trampas en el Parlamento, por mezclar asuntos diferentes en su comparecencia.
Ha criticado que el jefe del Ejecutivo haya subido a la tribuna con «cara compungida» y que haya tardado tanto tiempo en comparecer, y ha incidido en que España necesita un presidente del Gobierno que pueda pasear por las calles, en lugar de estar «atrincherado» en el «búnker» de Moncloa y «escondido» en foros internacionales.


