El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha expresado este miércoles su consternación por el accidente ferroviario de Toledo y permanece en contacto constante con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Los familiares de las 46 víctimas del accidente del pasado mes de enero en Adamuz, Córdoba, no olvidan que Sánchez no se dignó ni siquiera en asistir a su funeral, que prometió una investigación rápida del accidente, cuando ahora se ha pedido sobrepasar el límite legal de 12 meses para «salvar a Adif», según las asociación de víctimas y que su ministro Óscar Puente no dimitió «porque no había soldado las vías».
Pero Sánchez, en campaña electoral y en un mensaje en X, ha trasladado su cariño, solidaridad y apoyo a todas las víctimas y sus familias. ¿Prometerá igualmente una rápida investigación y llegar al fondo de las causas de la accidente como lo hizo con el siniestro mortal de Adamuz? o ¿dejará pasar el tiempo para proteger a los suyos y su mala gestión que cuesta vidas, como es el caso de Óscar Puente?
«Consternado ante el grave accidente de trenes en Toledo. Permanezco en constante contacto con el ministro de Transportes y con el presidente de Castilla-La Mancha», ha escrito el jefe del Ejecutivo.
Añade que los servicios de emergencia están trabajando sobre el terreno para atender a las personas afectadas y garantizar su seguridad en coordinación con todas las administraciones implicadas.
El accidente ha dejado al menos diez fallecidos, aunque se teme que la cifra aumente considerablemente.
