La central nuclear de Almaraz (Cáceres) ha iniciado la trigésimo primera parada de recarga de combustible y trabajos de mantenimiento general de la Unidad 1, la última si el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) mantiene el actual calendario de cierre nuclear en España, pese a todos los cambios geopolíticos que se sucede sin olvidar al gran apagón del 28 de abril de 2025. Son muchos los países que han vuelto a la energía nuclear para reducir su dependencia energética de las zonas más inestables del planeta como el Golfo Pérsico, el norte de África, Latinoamérica, Rusia, etc. España, por el contrario, con Sánchez al frente de la cruzada antinuclear, el calendario sigue el curso previsto. Si no cambio de opinión, Almaraz cierra en 2027.
Hay que recordar que el pasado 30 de octubre, Centrales Nucleares Almaraz-Trillo solicitó oficialmente al MITECO la extensión de la autorización de explotación de los dos grupos de la Central Nuclear de Almaraz hasta junio del año 2030.
Almaraz cumple con todos los requisitos de la Revisión Periódica de Seguridad aprobada por el Consejo de Seguridad (CSN) en el año 2020, y vigente hasta el año 2030.
Mejoras en la central de Almaraz
Anualmente se llevan a cabo inversiones en la Planta por valor de 50 millones de euros para la mejora, actualización y modernización de sus equipos. De esta manera, la Central Nuclear de Almaraz se encuentra en las mejores condiciones técnicas para seguir operando, incluso hasta los 80 años (2063). La central de North Anna (Virginia, EEUU), gemela de Almaraz, cuenta ya con licencia para operar 80 años. En total, en los Estados Unidos, ocho reactores tienen licencia para funcionar 80 años y unos ochenta reactores cuentan con licencia para operar hasta 60 años y prevén solicitar la extensión hasta los 80 años.
La Central Nuclear de Almaraz revalidó en 2025 su posicionamiento en la categoría más alta de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO) lo que pone de manifiesto su desempeño ejemplar y sus excelentes estándares de funcionamiento. Almaraz es un importante foco de desarrollo económico y social en su zona de influencia generando 4.000 empleos directos e indirectos.
Trabajos de Recarga en Almaraz
Durante esta recarga, que supone un revulsivo económico para la zona, se realizarán más de 10.000 órdenes de trabajo y están planificadas 15 inversiones de mejora y actualización tecnológica que solo pueden realizarse cuando la Unidad está parada, por lo que se implantan mientras se lleva a cabo la carga de nuevo combustible en el reactor.
Entre las muchas actividades que se van a ejecutar, destaca la revisión general y reacuñado completo del estátor del alternador principal, lo que garantizará plenamente la seguridad y la fiabilidad del equipo durante, al menos, 20 años más. Esto demuestra una clara apuesta de sus propietarios por la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz.
Asfixia económica
La Central Nuclear de Almaraz tiene unos costes operativos muy competitivos pero su viabilidad económica está seriamente comprometida por la inasumible carga impositiva, que supone más del 75% de sus costes variables.
De hecho, la Unidad 2 tuvo que parar entre el 3 y el 17 de marzo de 2026 al no resultar casada en el mercado eléctrico ni ser requerida por el Operador del Sistema. La actual situación del mercado eléctrico, en un entorno de elevada generación, y debido a la alta fiscalidad existente, puede ocasionar que las centrales nucleares queden fuera del mercado eléctrico.
Contexto internacional
El actual contexto internacional marcado por la guerra de Irán ha puesto de manifiesto de nuevo que la continuidad de las centrales nucleares como la de Almaraz es imprescindible para garantizar la seguridad de suministro, manteniendo la reducción de emisiones de CO2, con precios asequibles y reforzando la autonomía e independencia energética de España y Europa.
El suministro eléctrico mediante generación nuclear garantiza siempre, pero aún más en etapas de incertidumbre, un precio de la energía eléctrica estable y mucho más económico que el proveniente de otras fuentes como el gas cuya alta volatilidad, en costes y suministro, impacta de manera directa incrementando los precios.


