El BBVA insiste en que no tiene «ni intención ni necesidad» de mejorar su oferta de compra por el Banco Sabadell, que consideran «muy atractiva», y confía además en que los compromisos acordados con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), «inéditos», le basten al Gobierno.
En una rueda de prensa telemática para presentar los resultados del primer trimestre, el consejero delegado del BBVA, Onur Genç, ha reiterado que la oferta del Sabadell incluye una prima del 30 % respecto a los precios de hace un año, que llega al 50 % en la media de los tres meses previos al anuncio.
Este sobreprecio no se ha visto en ninguna de las ofertas anunciadas en estos tiempos ni tampoco en el pasado, ha dicho, por eso ha repetido que no tienen «ni intención ni necesidad» de revisar el precio, con independencia de que los ratios de capital del BBVA sigan mejorando.
En cuanto a que esa prima del 30 % se haya esfumado desde el pasado 20 de enero por la revalorización en bolsa del Sabadell, Genç considera que se explica por la alta correlación entre las acciones de los dos bancos desde que se anunciara la opa.
Es más, ha asegurado que esa prima negativa implica que el mercado le asigna una alta probabilidad de éxito a la operación y, a la pregunta de si puede entenderse también que los inversores esperan una mejora, ha dejado claro que no está en los planes del BBVA.
El BBVA, a la espera de Competencia
Después de que este lunes Competencia suspendiera la reunión en la que quería dar luz verde a la opa del BBVA sobre el Sabadell por el apagón eléctrico, Genç ha explicado que la decisión se conocerá en los próximos días y será «el hito más importante».
Sin entrar en detalles hasta que se publique la resolución, ha considerado que la CNMC ha sido «muy diligente y muy exigente», algo que entiende, y como prueba de ello han pedido al BBVA compromisos «sin precedentes» que abordan temas más allá de competencia.
Genç ha detallado que esos compromisos o «remedies» en el argot atañen a otras cuestiones como la dimensión social, la inclusión financiera, la cohesión territorial, la protección de los vulnerables o el acceso de las pymes al crédito, con las que buscan dar respuesta a las preocupaciones del Gobierno.
«Aunque no tenemos la versión definitiva, esperamos que el Gobierno vea los beneficios de la operación y cómo se han resuelto sus dudas con estas propuestas», ha añadido el consejero delegado del BBVA que, a renglón seguido, ha opinado que esos compromisos deberían despejar cualquier duda del Ejecutivo sobre la operación.
Cuerpo decide llevar la operación al Consejo de Ministros
En cuanto al calendario de la opa, ha recordado que, una vez que se conozca el dictamen de Competencia, el titular de Economía, Carlos Cuerpo, tendrá 15 días para decidir si eleva «o no» esta cuestión al Consejo de Ministros.
Y ante la hipótesis de que el Gobierno acabe exigiendo compromisos que hagan inviable la operación a ojos del BBVA, Genç ha avisado de que siempre tienen la opción de retirar la oferta.
«Si se imponen condiciones que socaven la posibilidad de generar valor, tendremos que renunciar», ha llegado a decir el número dos del BBVA quien, no obstante, insiste en que la operación es buena para todos, porque el grupo fruto de la unión del BBVA y el Sabadell tendrán capacidad de prestar 5.000 millones más de euros cada año.
La CNMV, al final de todo el proceso de la opa del BBVA sobre el Sabadell
Por último, ha precisado que, después de la CNMC y el Gobierno, queda que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) apruebe el folleto de la operación y se pueda iniciar el proceso de entre 30 y 70 días para que los accionistas del Sabadell decidan si aceptan la propuesta de canje.
Genç ha evitado especular qué pasaría si el periodo de canje se fuera más allá de julio, pero ha admitido que sería una mala noticia que esto se alargara más allá de esa fecha.
Y si la opa acaba prosperando y el BBVA toma el control del Banco Sabadell, queda la duda de si el Gobierno permitirá la fusión de las dos entidades, algo a lo que el Ejecutivo se ha negado desde el primer momento y que la cúpula del banco catalán cree que haría imposible que se consiguieran los 850 millones de sinergias.
«La fusión tiene sentido y, si no se produce, la mayor parte de las sinergias se podrían conseguir y tendrían sentido en cualquier caso», ha rematado Genç.
