El banco CaixaBank asegura que el uso de la inteligencia artificial «no va a suponer el cierre de oficinas» en la entidad, que tampoco implicará en el medio plazo «una reducción de empleados», y ha subrayado, al mismo tiempo, que no contempla un plan de prejubilaciones.
En una rueda de prensa en València para presentar los resultados de enero a junio, el consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar, se ha referido así este miércoles a la política de personal de la entidad, y ha subrayado que CaixaBank «necesita más manos» para atender a su clientela.
«No vemos que las sucursales vayan a ser irrelevantes en el futuro», ha dicho Gortázar respecto a la atención presencial en la red del banco, compuesta por mas de 4.500 oficinas.
CaixaBank destaca gracias a su tirón comercial
Asimismo, ha asegurado que en los últimos dos años y medio se ha contratado a unas 5.000 personas, si bien el incremento neto de la plantilla ha sido de unas 2.500 personas.
«La IA nos va a hacer la vida más fácil a nosotros y a nuestros clientes, y permitirá ser más eficientes y dar mejores servicios, y en eso estamos trabajando. Los temores de la IA no los situaría en el terreno del empleo en CaixaBank», ha dicho.
Asimismo, el directivo ha asegurado que las contrataciones de personal han reforzado la atención al cliente en la red y que también se ha incorporado personal tecnológico para áreas como CaixaBank Tech, su filial tecnológica, que ha pasado de 300 a 1.700 empleados.
Por otra parte, ha destacado el tirón comercial del banco, que hizo que el beneficio repuntara un 8,5 % en el primer semestre, si bien no ha ofrecido estimaciones sobre el nivel de ganancias que el banco puede lograr al cierre de 2026.
«Vamos a intentar mantener el crecimiento del negocio en volúmenes altos», ha dicho Gortázar, que ha comentado que los analistas auguran que el beneficio crecerá por encima del 10 % a final del año.
Reacción de la bolsa
En cuanto a la reacción de los mercados a los resultados que ha presentado la entidad, que ha comportado caídas de sus acciones por debajo del 6 %, Gortázar ha dicho que quizá las expectativas del mercado eran superiores para el banco, pero ha defendido la trayectoria de la entidad a medio y largo plazo y la buena valoración por parte de los analistas.
Asimismo, ha defendido que CaixaBank ha ratificado pero no ha mejorado sus previsiones para el cierre del año porque siempre ha tendido a dar previsiones conservadoras, dada la volatilidad que existe en cuestiones como los tipos de interés o la inflación ante el conflicto en Oriente Medio.
Preguntado por si CaixaBank puede lograr un beneficio récord este año, ha comentado que el beneficio, en términos nominales, será mayor que el de 2025, pero ha insistido en que no se puede hablar en ningún caso de ganancias récord sin tener en cuenta la base de capital.
De hecho, ha puesto en duda que los bancos puedan lograr niveles de rentabilidad propios de los años 2007 o 2008, y ha asegurado que el sector ha logrado recuperar niveles de rentabilidad «razonables», pero no «excesivos».
En cuanto a la clientela, ha asegurado que se han logrado 1,1 millones de altas de clientes en España en el último año, aunque el saldo global fue de una ganancia de unos 400.000 clientes, aproximadamente, con una tasa de salida de clientes «extraordinariamente baja», ha subrayado.
Sin comentarios sobre Cetelem
Por otra parte, preguntado por si CaixaBank estaría interesada en adquirir Cetelem a BNP Paribas para reforzarse en crédito al consumo, Gortázar ha asegurado que el banco está «muy contento con su estrategia de crecimiento orgánico» y ha evitado hacer «comentarios ante rumores de mercado».
En cuanto a la evolución de Banco BPI, filial portuguesa de CaixaBank, Gortázar ha asegurado que si bien el resultado neto bajó este semestre, lo hizo debido a efectos extraordinarios registrados en el mismo período de 2025, y ha apostillado que el negocio ha seguido creciendo.
Respecto a la participación del FROB, que controla el 18 % de CaixaBank, ha dicho que corresponde al Estado decidir el momento para afrontar esa desinversión, pero ha reivindicado la revaloración del banco y de esa participación -«lo que valía 2.000 millones ahora vale 18.000, ha destacado-.
«Es una buena muy buena noticia que CaixaBank haya subido tanto», ha dicho Gortázar en alusión a los dividendos que recibe el Estado a través de dicha participación.
