El responsable de Análisis Económico de BBVA, Rafael Doménech, ha abogado este jueves por aprovechar la buena coyuntura económica en España para afrontar retos pendientes como la mejora de la productividad, el acceso de la vivienda con reflejo también en la microeconomía y la situación de los trabajadores.
«Yo diría que son momentos en los que crecemos y que tenemos que aprovechar ese crecimiento para poder abordar muchos de los retos que tenemos que son importantes» ha afirmado Doménech antes de participar como ponente en el encuentro informativo ‘Análisis de la situación y perspectivas de la economía mundial, España y Castilla-La Mancha’, organizado por CEOE-Cepyme Guadalajara.
Y ha situado entre estos retos el acceso a la vivienda o el crecimiento de la productividad, así como que España no se quede atrás en la carrera tecnológica.
“Nuestra productividad en estos momentos sigue siendo la misma en términos reales que la que teníamos en 2019 y esto es lo que hoy en día impide un mayor crecimiento de los salarios reales y, por lo tanto, una mejora más perceptible de la calidad de vida».
Buena previsión de crecimiento macroeconómico
Doménech ha opinado que, pese al contexto internacional y también nacional con mucha incertidumbre por la geopolítica y también por cómo la política influye sobre la economía, lo que hay «es una economía a nivel mundial que sigue manteniendo una velocidad de crecimiento bastante elevada e incluso por encima del 3 %».
También se esta viendo «una economía norteamericana y también la economía europea que sorprenden al alza y una economía española que sigue manteniendo un elemento diferencial de crecimiento con respecto a la eurozona», ha añadido.
Subida del SMI
Por otra parte, preguntado por la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), Doménech ha mantenido que sus incrementos «tienen que venir acompañados de crecimiento de la productividad y mejorar las condiciones de vida de, por supuesto, las personas que los reciben y tampoco tienen que ser un límite o un impedimento o una restricción a la empleabilidad de aquellos sectores de la población más vulnerables».
Asimismo, ha comentado: «Lo que sí que venimos aconsejando desde hace tiempo es que, aparte de que esas subidas del salario mínimo se correspondan con las que observamos en la productividad, se realicen estudios en profundidad sobre cuál es el impacto, no solo macroeconómico, sino también microeconómico, que tiene la subida sobre la empleabilidad de aquellos colectivos que tienen más problemas para acceder a puestos de trabajo».
