El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revisado el índice de precios al consumo (IPC) de junio hasta el 2,3 %, una tasa una décima superior a la adelantada hace dos semanas y tres décimas por encima de la de mayo, mientras que la inflación de los alimentos repuntó tres décimas, hasta el 2,8 %.
Los datos remitidos por el INE este martes confirmaron la tasa de inflación subyacente -que no tiene en cuenta la energía ni los alimentos frescos- en el 2,2 %, la misma que el mes anterior.
La aceleración de la tasa general del IPC se debe, principalmente, a los grupos de transporte, por el encarecimiento de los carburantes para vehículos; de la vivienda, por el encarecimiento del gas y los combustibles líquidos; y de los alimentos y bebidas, por el mejor comportamiento de legumbres y hortalizas y de la carne, el pescado y el marisco.
