El precio en origen del aceite de oliva virgen extra (AOVE) se sitúa ahora de media a 3,57 euros el kilo, un valor que está por debajo del de los últimos tres ejercicios y, desde hace pocas semanas, también por debajo del registrado en 2022.
Su cotización en la semana 31 de 2025 era de 3,75 €/kg; en la de 2024, 7,04 €/kg; en la de 2023, 7,53 €/kg, y en la de 2022, 3,67 €/kg.
Así se desprende de último informe semanal de los precios medios nacionales en origen de productos agrícolas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) -relativo a la semana 31 de 2026 (del 27 de julio al 2 de agosto)-; la cotización del AOVE en la semana 30 se fijaba en 3,59 €/kg, un 0,58 % más que en la 31.
En la semana 31 de este año también registran bajadas semanales el aceite de oliva virgen (3,15 €/kg, -0,78 %), el oliva lampante (2,93 €/kg, -0,29 %) y el oliva refinado (3,16 €/kg, -1,10 %), mientras que sube el aceite de orujo de oliva crudo (1,30 €/kg, +0,82 %) y se mantiene sin cambios el del orujo de oliva refinado (1,97 €/kg).
Unión de Uniones pide «transparencia» en el mercado del aceite de oliva
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha pedido «máxima transparencia» en el mercado del aceite de oliva donde, a su juicio, existe una «estrategia» de presión «a la baja» sobre los precios en origen
La organización agraria defendió el pasado 4 de agosto en un comunicado la necesidad de «garantizar» la rentabilidad de los productores y ha apuntado a una evolución de los precios, que «no responde a la realidad del mercado», mientras los costes continúan «aumentando».
Ha señalado el incremento de las importaciones, un 16 % sobre la media de las últimas cuatro campañas, y ha considerado que «no se puede seguir favoreciendo» la entrada de aceite de terceros países, que suponen una «competencia desleal» debido a las «diferencias existentes» en los costes de producción y las «exigencias fitosanitarias».
La organización agraria también ha hecho referencia al adelanto de las «elevadas» previsiones para la próxima campaña, en desconocimiento del «efecto» que puedan tener las «altas temperaturas».
Unión de Uniones ha advertido de que el aumento de los coste de producción y la bajada de los precios provocan pérdidas en alrededor del 75 % del olivar español, «especialmente» sobre el olivar tradicional.
