Francisco Perarnau. El Gobierno ha reiterado y ha dicho por activa y pasiva un no rotundo a la fusión entre el BBVA y el Banco Sabadell. Pero, aunque el Ejecutivo de Sánchez tiene el poder de veto, ese veto será más fácil justificarlo en Europa si cuenta con el apoyo del Banco de España. Por ello, es clave que el próximo gobernador sea afín, como ya ha ocurrido con el Constitucional con la amnistía o el caso del fraude millonario de los EREs del PSOE en Andalucía, sea afín a los intereses partidistas de Pedro Sánchez,
Y que mejor personaje que José Luis Escrivá. Escrivá ha sido capaz de evolucionar de las tesis económicas del PP como presidente de la AIReF nombrado por Mariano Rajoy en 2014 y cuyo cargo desempeñó hasta 2020 cuando Sánchez le nombró ministro de Seguridad Social, a asumir las tesis socialistas e incluso a atacar sin miramientos al PP, el partido que le nombró para su primer gran cargo público.
Dice Sánchez que «aquí lo importante, lo relevante, es si la persona que se proponga para el puesto de gobernador del Banco de España cumple o no con los requisitos y la cualificación que amerita un puesto de esas características, sobre todo en un contexto de tanta incertidumbre económica y geopolítica», ha señalado.
Escrivá, una persona idónea y experta en Seguridad Social para el Banco de España, según Sánchez
Ante ello, ha dicho que tiene «la mejor de las opiniones» de Escrivá y ha recordado su etapa al frente de la Airef y su conocimiento de todos los asuntos vinculados a la Seguridad Social.
«Con su currículum creo que hay pocas personas en España que tengan el conocimiento de política monetaria que tiene José Luis Escrivá», ha apostillado.
Además, el presidente del Gobierno no ve ningún problema en su independencia, pese a que forma parte del Ejecutivo desde el año 2020.
Dice Sánchez, que hay una tradición en muchos países, aunque no nombra ninguno, donde ha habido ministros que acabaron en gobernadores de sus bancos centrales.
También ha recordado que el exministro Luis de Guindos pasó de ser vicepresidente del Gobierno del PP y ministro de Economía a vicepresidente del Banco Central Europeo.
Con el nombramiento de Escrivá al frente del Banco de España, Sánchez, algo que no ha podido hacer con Hernández de Cos, también tendrá bajo su mando al organismo encargado de velar por la supervisión bancaria en España, entre otras operaciones de gran calado está pendiente la fusión entre el BBVA y Sabadell, y sentaría a un hombre de su entera confianza en el consejo del BCE. Otra cosa es que el Banco Central Europe acepte un gobernador sin consenso cuya independencia del Gobierno de turno está en entredicho.
La fusión del BBVA y Sabadell, la gran operación a la que se opone el Gobierno, y sobre la que tendrá que decidir el próximo gobernador del Banco de España
Poco le han valido los elogios de Carlos Torres, presidente del BBVA, al Gobierno para convencerle de las «grandes ventajas y virtudes» de la fusión con el Sabadell, porque el ministro de Economía, Comercio y Empresa de España, Carlos Cuerpo, reitera cada vez que tiene la oportunidad que la posición del Gobierno de rechazo a la opa de BBVA sobre el Banco Sabadell «no ha cambiado», mientras la operación sigue su curso y está siendo analizada por los organismos competentes.
Cuerpo se pronunció así durante un encuentro con los medios celebrados durante su segunda y última jornada de viaje a Japón el pasado 5 de julio, y en el mismo día en que el BBVA celebró una junta extraordinaria en la sus accionistas aprobaron la ampliación de capital para avanzar en la compra del Sabadell.
«Nuestra posición en el Gobierno fue muy clara con esta situación, por la preocupación que hemos tenido por el posible exceso de concentración que supondría la fusión entre ambas entidades», dijo Cuerpo, quien señaló en concreto «potenciales perjuicios para clientes financieros, de acceso al crédito de las pymes, empleo o para la red territorial de las entidades».
Y nada mejor que contar en esa radical oposición con el apoyo del fututo gobernador del Banco de España.
