El consejero delegado de Santander España, Ignacio Juliá, ha afirmado este lunes que «el futuro de España es el futuro de sus empresas» y que no basta con adaptarse a las tecnologías, sino que se necesita renovar el sistema educativo y adaptar el mercado laboral.
Juliá, que ha intervenido en el XXVIII Congreso Nacional de la Empresa Familiar, ha defendido que, en la era de «transformación acelerada» que se vive, hay que reinventar los modelos productivos, acercarse a los clientes y digitalizar los procesos.
Ha añadido que Europa ha tenido que reaccionar para no quedarse atrás frente a una carrera tecnológica liderada por Estados Unidos y China, y que la «verdadera batalla de la competitividad» está en la tecnología.
Además, ha dicho que en Europa es necesario reducir las cargas burocráticas y ofrecer marcos regulatorios que incentiven la innovación «en lugar de frenarla».
En el caso de España, ha manifestado que no basta con adaptarse a la tecnología, sino que «necesitamos renovar el modelo de sistema educativo», así como «adaptar el mercado laboral».
El CEO de Santander España sostiene que «los grandes cambios sólo tienen sentido si se traducen en mayor competitividad»
Para Juliá «los grandes cambios sólo tienen sentido si se traducen en mayor competitividad», para lo que las empresas necesitan un entorno que favorezca la inversión.
En su opinión, hay que liberar capital para canalizarlo hacia las empresas y una regulación que combine la regulación financiera con el crecimiento y la competitividad.
El consejero delegado de Santander España ha dicho que el sector financiero tiene una responsabilidad muy clara, y, en este sentido, ha precisado que no basta con conceder crédito, sino que hay que entender los proyectos en profundidad.
Ha subrayado que «el futuro de España es el de sus empresas» y, «si ellas crecen, España crece; si las empresas innovan, España innova; y, si las empresas son competitivas, España será competitiva».


