El Gobierno ultima una nueva adenda al plan de recuperación en la que fijará la cuantía de préstamos que solicitará de los 83.200 millones de euros que España tiene asignados, una cifra que no pedirá íntegramente dado que, según afirma, es que se está financiando en los mercados a costes inferiores a los establecidos para los préstamos europeos. En realidad, lo que ocurre es que España no cumple con los hitos impuestos por la Comisión Europea para la concesión de esos préstamos, con lo cual, no es que renuncie, es que no los puede pedir.
España no cumple con los compromisos con la Comisión Europea para recibir más fondos. Se comprometió a un impuestos al diésel que no ha logrado implantar por la falta de apoyos parlamentarios debido a su minoría en el Congreso. Tampoco ha logrado reducir la temporalidad de los empleados públicos. Tampoco ha cumplido con otro hito relacionado con la digitalización de entidades locales y regionales. Si a todo eso se añade que es el único país que no ha presentado Presupuestos a Bruselas desde el año 2023, y que junto a Bélgica, es el único que no lo ha hecho para 2026, queda claro que pocos fondos va a aprobar la CE para el Gobierno de Sánchez.
Economía no sabe cuánto dinero pedirá al final
Fuentes del Ministerio de Economía han eludido confirmar la cuantía de préstamos que se solicitará, pero inciden en que la buena marcha de la economía y la confianza de los inversores están permitiendo a España un buen acceso a los mercados financieros, «eliminando en su práctica totalidad la ventaja de coste de la financiación de los préstamos de la Comisión Europea». Es decir, lo que antes era mejor, los préstamos de la CE, y lo que erapeor, financiarse en los mercado, se ha dado la vuelta, o la menos así lo quiere transmitir el Ministerio dirigido por Carlos Cuerpo.
Según distintas fuentes, España renunciará a alrededor del 75 % del importe total asignado en préstamos, ya que solo tiene previsto solicitar unos 22.000 millones, un extremo que el Ministerio de Economía no confirma.
España no cumple con sus compromisos con Europa para recibir fondos
El pasado 17 de noviembre, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ya explicaba en el Congreso que recurrir a la deuda de la Comisión Europea o a la deuda propia tiene un coste muy similar, pero que la deuda española «tiene menores limitaciones», porque los préstamos del plan de recuperación tienen que ejecutarse antes de agosto de 2026 y además van asociados a hitos y objetivos específicos, algo de lo que el Gobierno de Sánchez es incapaz de cumplir
De acuerdo con el Ministerio de Economía, la nueva adenda se aprobará próximamente en Consejo de Ministros y permitirá seguir dando continuidad a los proyectos de inversión más allá de agosto de 2026, que es cuando finaliza el plazo de ejecución del plan de recuperación.
La dotación prevista para el plan de recuperación español asciende a 163.000 millones de euros, de los que 79.800 millones corresponden a transferencias no reembolsables y 83.200 millones, a préstamos, tal y como quedó fijado en la primera adenda aprobada en 2023.
Hasta el pasado 30 de septiembre, se habían resuelto convocatorias asociadas a las transferencias por 58.787 millones y se habían aprobado operaciones de préstamos por más de 6.900 millones.


