El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado este lunes al Gobierno de haberse pasado los últimos ocho años más pendientes de la «casa de Jessica», la expareja del exministro José Luis Ábalos, que de la de Maricarmen, la anciana de 87 años que fue desahuciada la semana pasada de su casa de Madrid.
En su intervención ante la Junta Directiva Nacional del PP, ha agregado que los que «ahora quieren agitar las calles» y dicen tener soluciones para todo son los mismos que «han fracasado en todo porque estaban trincando lo más grande».
Ha avisado de que esta etapa «está acabada» porque ni lo más grave ni lo más cotidiano cuenta -ha dicho- con un Gobierno a la altura.
Promesas que «se ha llevado el viento»
«Este clamor está en la calle. Y si algo hemos visto este fin de semana es que no entiende de ideología. El malestar es tan transversal que hasta se automanifiesta a izquierda y a derecha», ha proclamado.
Ha asegurado que ante un presidente del Gobierno como Pedro Sánchez que se dedica a «señalar culpables», que no «rinde cuentas» él hará todo lo contrario cuando llegue a La Moncloa y se haga cargo de los problemas de España.
Sobre el problema de la vivienda, ha acusado a los ministros de Sánchez de estar «estrujándose los sesos» buscando culpables y señalándose unos a otros cuando el origen de esta crisis -ha dicho- está en ochos años en los que se han ido sucediendo las promesas que «se ha llevado el viento», mientras caía el poder adquisitivo de los inquilinos y subían los impuestos.
Ocho años, ha proseguido, en los que se ha «ahogado» la oferta, se ha «castigado» al propietario y se ha «protegido a los okupas» y tras los cuales ahora se quiere arreglar la situación «improvisando con dos o tres medidas» que no resuelven el problema.
El líder del PP ha acusado además a Sánchez de «crujir» a impuestos a los españoles
«Han tenido ocho años y han fracasado», ha añadido, para reclamar su «oportunidad» de arreglar esta situación de «emergencia habitacional» con una batería de medidas entre las que ha incluido una «revolución fiscal» con la rebaja de varios impuestos, apoyo a las personas vulnerables y la construcción de un millón de viviendas, así como una nueva ley del suelo.
El líder del PP ha acusado además a Sánchez de «crujir» a impuestos a los españoles, ha preguntado dónde está el dinero recaudado y le ha aconsejado que se ahorre el esfuerzo de «abanderar ninguna causa perdida», la «propaganda» y que «no se atrevan a agitar el miedo, porque nada da más miedo que cuatro años más» con ellos en el Gobierno.
Frente a ello ha presentado a su partido como la garantía de que cuando gobiernen se sabrá «todo lo que han hecho» y todo tendrá consecuencias. «No me va a temblar el pulso porque tengo la determinación de darle a España el cambio que necesito», ha apostillado.
