La presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, ha recordado que la Comisión Europea (CE) ha subrayado que Europa necesita un sistema bancario rentable, por lo que resulta difícil comprender que la rentabilidad de la banca siga siendo objeto de críticas recurrentes y excusa para medidas fiscales que restan competitividad.
Kindelán, en la apertura este martes de la IV Jornada Financiera de El Debate, ha indicado, además, que la rentabilidad es la condición que permite reforzar el capital y absorber impactos.
La presidenta de la AEB ha añadido que la competitividad no es una cuestión sectorial, pues afecta a las oportunidades de crecimiento de Europa, y ha afirmado que se ha convertido en una gran cuestión de nuestro tiempo.
Ha afirmado que es una agenda de todos, no sólo de la banca, de la industria, de las tecnológicas, pues está en juego mantener el modelo económico y social de Europa.
Ha manifestado que la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen , en el reciente Discurso del Estado de la Unión, ha lanzado un mensaje «claro y valiente» de que es necesario simplificar la regulación y movilizar más inversión en la economía.
La AEB pide a la CE ante «la magnitud de los desafíos», «rapidez y liderazgo» para afrontarlos con determinación
Kindelán ha dicho que «ahora toca el siguiente paso» y ha añadido que «ha llegado el momento de la acción», pues «no podemos permitirnos que buenas ideas tarden años en convertirse en realidad», ya que «la magnitud de los desafíos exige determinación, rapidez y liderazgo».
Ha recordado que vivimos en un mundo distinto, pues la UE ya no cuenta con la misma garantía de seguridad que proporcionaba Estados Unidos ni de la energía barata rusa y las cadenas de suministro han dejado de ser tan previsibles, por lo que debe avanzar en su autonomía estratégica.
Kindelán ha señalado que Europa necesita 1,4 billones de euros adicionales de inversión cada año para abordar las necesidades en seguridad, defensa, energía, digitalización, infraestructuras y transformación industrial, y «la inversión no aparecerá por generación espontánea».
Ha explicado que desde el sector financiero están inmersos «en una verdadera cruzada» para defender la simiplificación de la regulación y la supervisión, y la integración del mercado.
Para Kindelán, «las reglas con las que salimos de la crisis financiera no son las adecuadas para abordar el nuevo momento» y ha añadido que la banca no está hablando de desregular, sino de alcanzar los mismos objetivos con menos complejidad y más eficiencia.
La presidenta de la AEB ha dicho que necesitamos culminar la Unión Bancaria con un fondo de garantía de depósitos único en Europa, desarrollar los mercados de capital y conseguir un mercado único financiero.
Ha afirmado que «la escala importa», y se necesita escala para competir, innovar y financiar las grandes inversiones que Europa necesita, al tiempo que ha manifestado que la simplificación permitiría aumentar en 2 billones de euros la capacidad de crédito en Europa.
