La presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, ha subrayado este miércoles la importancia de simplificar la regulación bancaria europea y ha advertido de que «podríamos alcanzar la estabilidad del cementerio, si no hacemos nada».
Kindelán, que ha abierto la ‘Jornada sobre la simplificación de la regulación bancaria’ del Instituto Español de Banca y Finanzas (IEBF), ha destacado la importancia de que la Comisión Europea (CE) empiece a asumir que es necesaria una banca «rentable y competitiva» para financiar la inversión y el crecimiento en Europa, para lo que es necesario un cambio de cultura en la regulación y la supervisión bancaria.
Ha afirmado que la banca no propone rebajar los estándares de solvencia ni volver al marco anterior a la crisis financiera, sino que el marco sea más estable y predecible; al tiempo que ha asegurado que el sector bancario no pide privilegios, sino un marco europeo que le permita cumplir su función.
Kindelán ha dicho que no podemos conformarnos «con un parcheo, con un aliño» del actual marco regulatorio y se ha mostrado convencida de que «tenemos una oportunidad para cambiar el rumbo».
La AEB asegura que Europa necesitas entidades financieras que acompañen a sus empresas
Además, ha manifestado que Europa necesita entidades capaces de acompañar a sus empresas en el exterior y competir en igualdad de condiciones con bancos de otras jurisdicciones, y ha añadido que la regulación europea «no debe penalizar eso».
Para Kindelán, la estabilidad financiera debe seguir siendo el objetivo principal y «no planteamos sustituirla ni debilitarla», pero no se pueden seguir analizando por separado decisiones que, al acumularse, producen un impacto muy distinto al que cada autoridad contemplaba inicialmente.
Ha considerado que no sería aceptable que las mejoras fueran para entidades con métodos de valoración de riesgos internos y no para los que usan el método estándar.
Unión Bancaria
También ha señalado que es necesario culminar la Unión Bancaria, pues no se puede reclamar bancos con mayor escala y al mismo tiempo mantener las barreras que dificultan la prestación de servicios dentro del mercado único.
En cuanto al desarrollo de los mercados de capital, ha opinado que no hay que elegir entre éstos y la banca, y ha agregado que la agenda de competitividad bancaria y la Unión del Ahorro y la Inversión son parte del mismo impulso.
Lo que hace falta es un «ecosistema financiero completo», en el que se pueda encontrar la fuente de financiación más adecuada, ha resaltado.
Según ha explicado, en la simplificación de la regulación bancaria hay que evitar dos riesgos: rebajar la ambición hasta que sólo se hagan ajustes técnicos que no sirvan para el fin que se persigue y que la reforma sólo beneficie a determinados modelos bancarios y países.
