La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Inés Olóndriz, ha reclamado este miércoles al Gobierno que presente los Presupuestos Generales del Estado para 2027, aunque finalmente no logre aprobarlos, y ha advertido de que España incumplirá en el futuro sus compromisos europeos si mantiene el actual nivel de gasto.
Durante su intervención en un desayuno informativo organizado por El Norte de Castilla, Olóndriz ha considerado “esencial” la presentación de unas nuevas cuentas porque el último presupuesto aprobado es el de 2023 y su prórroga se sustenta en un contexto económico “totalmente distinto”.
Para la AIReF, “la mera presentación ya tiene valor en sí misma, se aprueben o no se aprueben”, porque permite conocer las prioridades del Gobierno, qué partidas aumentan o disminuyen y cuál es su planificación.
“No se puede abusar de la prórroga presupuestaria”, ha incidido Olóndriz, quien ha considerado deseable que las cuentas se presenten “en tiempo y forma” y, además, incorporen una visión a medio plazo que permita afrontar las presiones fiscales futuras.
El gasto se desvía del compromiso europeo, señala la AIReF
La presidenta de la AIReF ha situado precisamente en el gasto una de sus principales preocupaciones pese al buen comportamiento actual de la economía española, con un déficit que permanece por debajo del 3 % y una deuda pública que desciende, aunque continúa muy próxima al 100 % del PIB.
“Esto nos preocupa porque se está produciendo en un entorno favorable”, ha advertido Olóndriz, quien ha defendido aprovechar esta coyuntura para reducir deuda ante las presiones de gasto que afrontará España en el futuro.
La AIReF considera que 2026 se encuentra ya “en el límite” para cumplir los compromisos europeos, por lo que cualquier nueva medida de gasto del Gobierno central debería compensarse con otros componentes para no incrementar el desembolso total.
La responsable de la autoridad fiscal ha subrayado que parte del aumento del gasto es permanente y, por tanto, necesita ingresos también permanentes, mientras que las flexibilidades existentes en las reglas europeas únicamente permiten “ganar tiempo” y posponer posibles ajustes.
Entre las presiones estructurales ha mencionado el mayor esfuerzo en defensa, el envejecimiento de la población, el incremento del coste de los intereses de la deuda y los efectos del cambio climático.
Por ello, ha defendido que “es necesario adoptar medidas para cumplir con los compromisos” y ha rechazado que la respuesta sea relajar las reglas fiscales para acomodar gastos que se prolongarán durante décadas.
Olóndriz ha resumido que España dispone todavía de una economía que crece por encima de sus socios europeos, pero ha advertido de que el entorno se ha vuelto “menos favorable” y los actuales motores de crecimiento perderán intensidad, por lo que ha pedido comenzar ya la planificación fiscal a medio plazo: “No como un ‘ya llegará’, sino como un trabajo de ya”, ha apostillado.
