Sara Anguera. En el último mes de agosto, la subida de los precios de los alimentos de la cesta de la compra había frenado. Sin embargo, con la vuelta a la rutina tras el verano, llenar el carro del supermercado ha vuelto a encarecerse. En septiembre, la cesta representativa de productos básicos registró un incremento del 0,3%, fijando su valor medio en 317,87 euros, frente a los 316,97 euros del mes anterior. Aunque la cifra parece moderada a simple vista, el indicador se consolida en cotas muy próximas a los máximos históricos registrados en los últimos años.
En estos momentos, el contexto macroeconómico no anticipa un cambio de tendencia cómodo para el bolsillo de los hogares. El repunte continuado de los costes energéticos, el gas y los carburantes, impulsados en parte por la inestabilidad internacional y la crisis abierta tras los recientes conflictos geopolíticos como el de Irán, ejerce un efecto de arrastre directo sobre los costes de producción y transporte del sector agroalimentario. Pero para entender cómo afectará esta subida al bolsillo de los consumidores hay que analizar los diversos productos del mercado.
Radiografía del lineal: los frescos escalan mientras la despensa resiste
Según el análisis de los productos de la OCU, aunque de los 87 productos analizados mes a mes de forma continuada de un panel base de 100 artículos, 47 experimentaron bajadas en sus tarifas frente a 32 que subieron, el mayor peso económico de las subidas terminó desequilibrando la balanza en un balance positivo general del 0,3%.
- Subidas concentradas en frescos y bebidas: Los alimentos frescos (frutas, verduras, carnes y pescados) y las bebidas lideraron las subidas. Destaca el aumento en las bebidas (un 2,53%), coincidiendo con la retirada de los descuentos y promociones propios del periodo veraniego. Productos concretos para ensaladas sufrieron incrementos acusados: los tomates de ensalada subieron un 15,88% y las ensaladas envasadas un 15,17%. También registraron alzas notables la Coca-Cola, el agua mineral, la panceta, las naranjas y las peras.
- Descensos en despensa y estacionales: En el lado opuesto, los productos de despensa, higiene, droguería y lácteos registraron ligeras caídas. Con el cambio de estación, se abarataron la patata y el chocolate (-8,34%), un alimento que venía de encadenar subidas extraordinarias en el último año.
Si se amplía la perspectiva al histórico, la tendencia es rotunda. Desde que se fijó el panel de seguimiento en junio de 2024, la cesta acumula un crecimiento global del 2,3%. Sin embargo, dentro del acumulado destacan dos categorías golpeadas con fuerza: las frutas y verduras (+16,81%) y la carne y charcutería (+12,54%).
Un sobrecoste acumulado del 40% en cinco años
El problema de la inflación alimentaria no es un fenómeno aislado de este último trimestre, sino el resultado de un proceso acumulativo que ha afectado directamente al poder adquisitivo de los consumidores. En los últimos cinco años, el coste medio anual de abastecer un hogar ha experimentado una subida del 39,5%, situando la cifra de gasto anual en torno a los 6.602 euros.
Alimentos cotidianos y de consumo básico como el café, los huevos o el chocolate acumulan subidas que superan el 100% en relación con los niveles previos a las crisis inflacionistas recientes como la pandemia. Ante esta coyuntura, diversas entidades del sector insisten en la necesidad de revisar la fiscalidad de los alimentos frescos, solicitando la aplicación permanente de tipos superreducidos de IVA a productos esenciales como la carne y el pescado.
La dispersión de precios en las cadenas: hasta 1.300 euros de diferencia al año
Frente a un escenario de subidas de precios, la brecha de costes entre los diferentes supermercados se confirma como la principal herramienta de ahorro para las familias. La diferencia media entre hacer la compra en el establecimiento más caro o en el más económico de una misma zona ronda entre los 1.000 y los 1.500 euros anuales (con una media estimada de 1.310 euros).
El mapa de la distribución comercial muestra una reacción por parte de las grandes cadenas para evitar pérdidas de cuota de mercado, conteniendo sus márgenes por debajo del IPC e incluso aplicando bajadas en relación con los años de mayor pico inflacionario:
- Ámbito local y regional: La cadena andaluza Dani revalida su posición como la opción más económica del país (índice 100), liderando tanto la cesta global como la de productos frescos.
- Ámbito nacional: Alcampo se mantiene como la superficie nacional con la cesta global más barata (un 3% más cara que el referente local), seguida muy de cerca por enseñas como Lidl y Mercadona (un 5% sobre la base de referencia). En la actualidad, Lidl se posiciona como la opción de menor coste en hasta 60 ciudades españolas.
- Ajuste competitivo: Cadenas de distinto formato como Aldi, Carrefour Market, Consum, E. Leclerc, Familia o Supeco han ajustado sus políticas de precios para situarse en las posiciones más competitivas del ranking nacional.
El arranque del otoño económico queda así marcado por la incertidumbre energética y la rigidez de los precios alimentarios, en un mercado donde la elección del canal de compra se consolida como el factor clave para paliar la presión sobre la renta familiar.
