La OCDE rebaja mínimamente al 2% el crecimiento de España en 2026, mientras S&P lo sitúa en el 1,9%

Finanzas 26/03/2026

La OCDE ha reducido mínimamente su previsión de crecimiento de la economía española al 2 % este año y al 1,7 % en 2027, una décima menos cada año de lo que había anticipado en diciembre por los efectos de la guerra en Oriente Medio, pero seguirá siendo de los más elevados del mundo desarrollado. Menos optimista para España es S&P Global que ha bajado dos décimas, del 2,1% al 1,9%, ese crecimiento.

En el informe interino de Perspectivas publicado este jueves por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), España aparece como el segundo país desarrollado del G20 con la mayor progresión del producto interior bruto (PIB) en 2026, sólo superado por Australia (2,3 %) y por encima de Estados Unidos (2 %), pese a que le ha revisado al alza sus expectativas.

Sobre todo, el comportamiento de España contrasta con el conjunto de la zona euro de la que forma parte para la que los autores del estudio han recortado sus proyecciones en cuatro décimas para este año al 0,8 % y en dos para el próximo al 1,2 %.

S&P Global rebaja dos decimas el crecimiento de España, frente a una sola de la OCDE

La consultora S&P Global ha bajado dos décimas su previsión de crecimiento económico para España, del 2,1 % al 1,9 %, como parte de su revisión derivada del conflicto en Oriente Medio publicada este miércoles.

S&P Global ha bajado dos décimas su previsión para la Eurozona, hasta el 1 %, debido al impacto del conflicto en la inflación -que eleva al 2,4 % este año, seis décimas más que en su anterior estimación-, lo que implicará además una subida de los tipos de interés en el segundo trimestre.

De hecho, apunta que un deterioro de la situación podría incluso llevar a una recesión técnica debido a la dependencia europea de las energías fósiles, ya que una fuerte subida de los precios de la energía contraería el consumo y obligaría al Banco Central Europeo a subir más los tipos. 

Para las tres grandes economías de la zona euro, que son Alemania, Francia e Italia, estiman que crecerán únicamente un 0,8 %, un 0,8 % y un 0,4 %, respectivamente, lo que significa dos décimas menos de lo esperado hace tres meses que se explican por el impacto del incremento del precio de los hidrocarburos.

Carlos Cuerpo dice que aún es pronto para saber el impacto de la crisis actual en la economía

El pasado lunes, el ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, consideró «todavía pronto» para tener una idea del impacto económico del conflicto y afirmó que, por el momento, no se iban a revisar las previsiones del Gobierno: del 2,2 % en 2026 y del 2,1 % en 2027.

«Es pronto todavía para tener una idea del impacto de este conflicto», precisó, a lo que añadió que los institutos de coyuntura están elaborando diferentes escenarios que, «en gran medida, dependen de la duración del conflicto».

Además, puntualizó que a esos escenarios habría que incorporarles el efecto de las medidas del plan anunciado por el Gobierno.

Por eso, concluyó, «vamos a ver cómo se desarrolla esta situación, cómo se va resolviendo esta incertidumbre y veremos si es necesario y en qué medida actualizar las previsiones tanto de actividad como de precios».

La OCDE reconoce el alto grado de incertidumbre

La OCDE, que reconoce el alto grado de incertidumbre que rodea este trabajo por las dudas sobre la duración y el desenlace del conflicto en Oriente Medio, coincide en las cifras del PIB español que dio la semana pasada el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Todas sus proyecciones se basan en una «hipótesis técnica» según la cual los precios del petróleo y del gas van a evolucionar conforme a como estaban los mercados de futuros el pasado día 20.

Eso significa que el barril de brent será un 40 % más caro que en el escenario que había tomado para su informe de diciembre y los del gas en el mercado TTF que sirve también de referencia en Europa un 60 % superior.

La consecuencia directa para España será una inflación al alza, que pasará del 2,7 % en 2025 al 3 % en 2026, siete décimas más que en el informe anterior, antes de moderarse al 2,2 % en 2027, dos décimas más.

Esas tasas de inflación serán superiores a las del conjunto de la eurozona, que también se han corregido al alza, hasta el 2,6 % en 2026 y al 2,1 % en 2027.

Inflación

La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles que son la energía y los alimentos, también va a subir más de lo que se esperaba en España tanto este año, al 2,7 %, como el próximo, al 2,1 %.

Aunque no se refieren de forma específica al plan de 5.000 millones presentado por el Gobierno español el pasado viernes para tratar de atenuar el impacto de las subidas del gas y el petróleo para los consumidores y para algunos sectores sensibles, la OCDE insiste en que cualquier medida de ese tipo debe ir dirigida a «los hogares que más lo necesitan y a las empresas viables».

Además, tienen que «preservar las incitaciones para reducir el consumo de energía y prever mecanismos de expiración claros».

La organización hace notar que las reducciones de impuestos, como los que se están aplicando en España para la energía, tienen «un costo en los presupuestos relativamente elevado y debilita las incitaciones para reducir el consumo de energía».

E implican -advierte- una reducción del gasto público en otros ámbitos «si el margen de maniobra presupuestario es particularmente estrecho». 

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