La Confederación de Sindicatos de Inquilinas (CSI), Justicia Alimentaria y la organización de consumidores Facua, después de sesudos análisis de la situación actual por parte de la ultraizquierda del coste de la vida, han pedido que no compren en las grandes superficies todos los miércoles hasta la huelga general del 11 de noviembre en protesta por el encarecimiento de los productos. Eso sí, parece ser que la culpa es en exclusiva de nuevo de las empresas, no del Gobierno PSOE-Sumar, incapaz de controlar la inflación con sus medidas, registrando el mayor incremento del IPC entre las grandes economías de la UE y uno de los más altos de todo el viejo continente. Eso sí, los sueldos cada vez más menguantes, porque el Gobierno de PSOE-Sumar se niega a deflactar la inflación en el IRPF, a bajar el IVA de determinados productos o a subir las cotizaciones a la Seguridad Social.
En un comunicado difundido este martes, las tres organizaciones han anunciado una huelga de compras en supermercados, hipermercados y grandes cadenas para mañana miércoles 28 de octubre, el 4 de noviembre y el mismo día de la huelga general.
El día de la huelga han llamado a no hacer ninguna compra ni en tiendas ni por internet.
La ultraizquierda llama al boicot a las grandes superficies
En cambio, se pide comprar en mercados municipales, comercio de barrio, cooperativas o directamente a productoras porque «la huelga de compras no va contra el pequeño comercio ni contra las trabajadoras de los supermercados», a quienes se invita a sumarse a la huelga general.
A su juicio, la huelga de compras es la de «quien no puede hacer huelga en el trabajo», en alusión a trabajadores precarios, autónomos, parados, pensionistas, estudiantes y cuidadores.
De esa forma, las organizaciones sociales pretenden denunciar que «trabajar ya no garantiza llegar a fin de mes», puesto que «el alquiler se come los salarios y la cesta de la compra no deja de subir, mientras unos pocos baten récords de beneficios con lo que se necesita para vivir: un techo y un plato en la mesa».
Los convocantes de la huelga de compras han criticado que la cesta de la compra cueste actualmente más de un 40 % más que en 2019, mientras que en ese periodo el salario medio ha subido el 21,9 %.
