La prima de riesgo española concluye este año en 43 puntos básicos, nivel desconocido desde el comienzo de septiembre de 2008 y que se alcanzó en los días previos al estallido de la crisis financiera, según datos del mercado.
El diferencial de los bonos a largo plazo nacionales respecto a los germanos registraba mínimos anuales en las últimas sesiones del año, cuando llegó a bajar de 42 puntos básicos.
La prima de riesgo alcanzó su máximo anual al comienzo del pasado mes de abril en 76 puntos básicos por la «guerra arancelaria» iniciada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Han habido varios factores que han confluido para que el diferencial de la rentabilidad de la deuda española respecto a la alemana se situara en niveles previos a la quiebra de Lehman Brothers, que inauguró «oficialmente» la última gran crisis financiera capitalista provocada por las hipotecas «subprime».
La prima de riesgo afectada por la mejora de la calificación crediticia de España
La buena marcha de la economía española, que en el tercer trimestre del año crecía al 2,8 % interanual (el PIB alemán de ese período avanzaba el 0,3 %), explica en parte la bajada de la prima de riesgo, que acabó el año pasado en 69 puntos básicos.
También se sustentó en la mejora de la calificación crediticia de España y en la política de emisión de deuda (este año volvió a reducirse en 5.000 millones la emisión neta, hasta 55.000 millones).
Además, los inversores preferían invertir en bonos de «países periféricos», dado que Francia padecía varias crisis de gobierno y tenía dificultades para aprobar presupuestos, mientras que Alemania destinaba 800.000 millones de euros a un Plan de infraestructuras y rearme por el que tendrá que emitir deuda.
El rendimiento del bono español a diez años termina en el 3,285 %, 23 puntos básicos más que al cierre de 2024, y el bono alemán en el 2,853 % (terminó el año pasado en el 2,362 %).
