La ausencia de indexación del IRPF frente a la inflación ha incrementado significativamente la presión fiscal en España, en especial para las rentas medias y bajas, entre 2021 y 2024. El último número de Cuadernos de Información Económica, publicación editada por Funcas, analiza, entre otras cuestiones, el impacto de la inflación sobre el aumento en la recaudación del impuesto sobre la renta, sobre todo, a raíz de la espiral inflacionista que siguió a la pandemia.
El Gobierno de Sánchez aumenta la recaudación en 9.750 millones al no indexar el IRPF a la inflación siendo las grandes perjudicadas las rentas medias
Desiderio Romero-Jordán es el autor de este artículo que pone el foco en los efectos silenciosos que la inflación ha tenido sobre el IRPF entre 2021 y 2024, debido a la ausencia de indexación automática de tramos y deducciones.
Esta práctica, señala Romero Jordán, conocida como progresividad en frío, ha generado un aumento de recaudación de casi 9.750 millones de euros en cuatro años.
El impacto golpea notablemente en las rentas medias, que han soportado un sobreesfuerzo fiscal medio de 458 euros por declarante; 311 euros en el caso de las rentas medias bajas y 622 en las medias altas. Si se añade el efecto del IVA, continua el autor del estudio publicado por Funcas, el coste fiscal acumulado para un hogar medio ronda los 1.100 euros. Romero-Jordán advierte de que, sin reformas, esta carga seguirá creciendo a un ritmo cercano a 200 euros anuales. Propone una indexación periódica del impuesto como solución técnica eficaz, aunque políticamente impopular por beneficiar también a las rentas más altas.
