Las dos juntas generales extraordinarias de accionistas del Banco Sabadell celebradas este miércoles han dado su aprobación, sin ningún voto en contra, tanto a la venta de la filial británica TSB al Santander, acordada por un precio a partir de 2.650 millones de libras (unos 3.050 millones de euros), como la dividendo extraordinario por esa venta.
Al estar en marcha el proceso de la opa lanzada por el BBVA sobre el Sabadell, el consejo de administración necesitaba la autorización previa de los accionistas para ejecutar la venta de la entidad británica, especializada en el mercado hipotecario del Reino Unido y que el banco catalán adquirió en 2015 por 1.700 millones de libras (1.950 millones de euros, al cambio actual).
Los accionistas del Banco Sabadell han aprobado este miércoles en una junta general extraordinaria un dividendo extraordinario de 2.500 millones de euros vinculado a la venta de la filial británica TSB, operación a la que han dado también luz verde esta mañana en una junta previa.
Con los 50 céntimos por acción que prevé pagar el banco tras la venta, el Sabadell anticipa una remuneración total al accionista de cerca de 3.800 millones en doce meses.
6.300 millones de reparto entre los accionistas del Sabadell
Hasta 2027, el banco que preside Josep Oliu prevé distribuir cerca de 6.300 millones, según un plan estratégico que ha presentado en las últimas semanas y con el que pretende reforzar su propuesta de valor como entidad independiente ante la opa lanzada por el BBVA.
Desde febrero de 2024, antes de que el BBVA planteara su oferta, el Sabadell sigue la política de repartir todos los recursos que superen el 13 % del capital de máxima calidad CET1, un nivel que la entidad considera un colchón suficiente para garantizar su solvencia.
Oliu ha precisado durante su intervención en la junta que el dividendo extraordinario no afecta a la ecuación de canje de la opa, dado que solo es necesario el ajuste para los pagos realizados durante la vigencia del proceso, que se prevé que termine este año, mientras que la venta no se completará hasta el primer trimestre de 2026.
El presidente ha recalcado que la retribución asociada a TSB la recibirán los accionistas que mantengan títulos del Sabadell cuando se ejecute el pago.
Aquellos que hayan aceptado la oferta del BBVA para canjear sus títulos no la podrán cobrar, ha asegurado Oliu, que ha insistido en que la operación para desprenderse del banco británico tiene sentido financiero con independencia de la opa.
Venta independiente de la opa del BBVA
El presidente del Sabadell, Josep Oliu, ha señalado durante la junta que la venta de TSB es «independiente de la opa» y ha asegurado que se habría propuesto también «en un contexto sin opa, por su clara aportación beneficiosa para el banco y sus accionistas».
Desde 2021, el Sabadell había recibido diversas manifestaciones de interés de terceros por TSB, no contempladas porque la dirección consideraba que se podía alcanzar un valor superior, ha explicado Oliu en una junta en la que estaban representadas el 74,82 % de las acciones del banco.
Recientemente, gracias a los buenos resultados de la entidad británica y a las condiciones del mercado, TSB volvía a estar «en el punto de mira de los grandes bancos» británicos con vistas a un proceso de consolidación doméstica, ha agregado.
Tras haber vuelto a recibir manifestaciones de interés «en términos económicos muy interesantes», el consejo se decantó por una oferta que genera un retorno de unas 1,5 veces el valor tangible en libros del TSB, un dato favorable frente a las 1,2 veces el valor tangible al que cotizan de promedio las entidades de crédito centradas en el Reino Unido, ha detallado el presidente del Sabadell.
Valor para los accionistas del Banco Sabadell
Además de positiva desde el punto de vista financiero, la operación es beneficiosa porque permite la devolución a los accionistas del exceso de capital generado mediante dividendo, ha agregado Oliu.
Desde febrero de 2024, antes de que el BBVA lanzara la opa, el banco mantiene la política de distribuir los recursos generados por la sociedad que excedan el 13 % del capital de máxima calidad CET1.
La venta permitirá además al Sabadell focalizar su estrategia en España, su mercado principal y en el que tiene «mayor capacidad de crecimiento», ha sostenido el presidente.
La salida del Reino Unido supondrá asimismo una reducción de la complejidad regulatoria para los gestores del Sabadell.
Tras el Brexit, el banco debía cumplir tanto con el regulador europeo como con el británico, un escenario que «solo podría justificarse en el caso de unas operaciones superiores en el propio mercado británico, algo que estaba fuera del ámbito de consideración», ha señalado Oliu.
Opa condicionada por la fiscalidad
A pesar de que la junta extraordinaria contaba con la venta de TSB como único punto del orden del día, la opa del BBVA ha protagonizado buena parte de las cuestiones planteadas por los accionistas durante el evento.
Al responder a una de esas intervenciones, Oliu ha destacado que el hecho de que la fusión de Sabadell y BBVA esté vetada por el Gobierno, al menos durante los primeros tres años después de una eventual aceptación de la oferta, condiciona la fiscalidad de la operación para los accionistas.
«En la fusión existe la neutralidad fiscal», pero «en esta operación que se está planteando ahora no», ha señalado el presidente. «Eso significa que aquellos que quisieran acogerse a la oferta tendrían que pagar el impuesto correspondiente», ya sean personas físicas o jurídicas, ha recalcado.
Tanto Oliu como el consejero delegado del Sabadell, César González-Bueno, han sostenido que las condiciones impuestas por el Ejecutivo hacen que no existan sinergias para la opa al menos durante los tres primeros años.
