La gestora británica M&G Investments, que considera que el conflicto en Irán se mantendrá localizado y por ello está produciendo una reacción laxa en el mercado, apuesta por la renta fija emergente que ha tenido una revalorización del 19 % en el año 2025, y del 3 % en lo que va del año actual.
En la presentación de una nueva edición de “Tres gráficos que no te puedes perder”, las directoras de Inversión de renta fija cotizada, Pilar Arroyo y Anal Gil, y el director adjunto del equipo de Crédito Estructurado, José Rivero Navarro, han expuesto las perspectivas de la renta fija en un escenario de guerra en Irán, el panorama general de la Inteligencia Artificial (IA) y se han referido a los bonos de titulización de activos.
Por otro lado, en su exposición, Arroyo ha destacado que existe «mucho apetito» inversor en renta fija emergente, con una revalorización el año pasado del 19 %, y del 3 % en este 2026, y ha destacado que la deuda emergente es una clase de activo que ha mostrado una gran resiliencia en los últimos dos años frente a la volatilidad global generalizada.
En estos dos ejercicios, ha dicho Arroyo, presenta la misma volatilidad que la renta fija desarrollada, lo que mejora el perfil de rentabilidad-riesgo de la deuda emergente, ya que con la misma volatilidad, ofrece mayor rentabilidad que los bonos de países desarrollados.
En concreto, esta clase de activo ha ofrecido retornos del 12 % de media, este año, que se podrían mantener en 2026, en su opinión.
Gil se ha referido a la IA y ha explicado que la financiación circular puede conllevar riesgos sistémicos
En su apuesta por la deuda emergente, Arroyo se ha referido a otros factores como las mejoras estructurales en la credibilidad de los bancos centrales emergentes y la menor dependencia de la Fed, una mayor profundidad del mercado y una mayor liquidez, así como una mayor disciplina fiscal en estos países.
En este sentido, la ratio de deuda pública respecto al PIB se sitúa, según ha dicho, en el 60 % en el caso de las economías emergentes, frente a porcentajes del 120 % en las desarrolladas.
Asimismo, Arroyo ha destacado el potencial de diversificación y la mejora de la calidad crediticia de las empresas emergentes, que presentan ratios de cobertura de intereses y apalancamiento inferiores frente a las desarrolladas.
Ante el conflicto actual entre EE.UU. e Israel contra Irán, Arroyo ha dibujado tres escenarios, en el que el primero y por el que apuesta es que se quede como local; un segundo en el que sea una guerra regional pero con varios países implicados, que podría tener efecto negativo en mercados; y un tercero en el que se produzca una guerra nuclear o un conflicto global.
Por su parte, Gil se ha referido a la IA y ha explicado que la financiación circular puede conllevar riesgos sistémicos.
M&G gestiona 20.000 millones en titulizaciones de deuda del mercado europeo
Gil ha explicado que las pequeñas compañías de software están conectadas con los gigantes tecnológicos, de modo que se crea un circuito cerrado de capital y de tecnología que no sólo incrementa la interdependencia sino que amplifica los riesgos sistémicos.
Ha destacado que el crecimiento de la IA se está normalizando y ello rebaja el riesgo de disrupción o transformación inmediata del sector, por lo que ha precisado que el riesgo fundamental se encuentra en empresas con estructuras de capital muy endeudadas más que en empresas del sector de software.
En cuanto a los títulos de renta fija respaldados por un conjunto diversificado de préstamos como hipotecas, tarjetas de crédito, créditos al consumo que generan flujo de efectivo, Rivero Navarro ha dicho que el mercado europeo de ABS tiene un claro potencial de crecimiento con un volumen de 600.000 millones, y que podría llegar al billón de euros en los próximos años.
Rivero Navarro ha precisado que M&G a nivel de grupo gestiona 20.000 millones en titulizaciones de deuda del mercado europeo.
Asimismo, ha subrayado que desde el año 2014 los ABS, que ha calificado como activos bastante defensivos, no han tenido caídas prolongadas y en épocas de crisis han tenido tendencias beneficiosas, con flujos de caja constante una vida media corta y baja volatilidad.
En su opinión, las entidades bancarias van a seguir utilizando los ABS, que cada vez son más líquidos, ofrecen más transparencia y generan valor.


